Nueva oportunidad para una vida mejor

Sociales 14 de diciembre de 2019 Por
TIEMPO DE ADVIENTO
El tiempo de Adviento es una nueva oportunidad de conversión para todos nosotros, es un tiempo de alegría, de esperanza, de redescubrirnos, de amigarnos con nosotros mismos y con los demás.
El tiempo de Adviento tiene una doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres- hasta el 16 de diciembre-, y es a la vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos- del 17 de diciembre hasta el 24/12-…(subsidio Comisión Diocesana de Liturgia).
Algunos se preguntarán para qué saber esto… saben para qué, para conocer más sobre nuestras propias creencias, para descubrir que la gran esperanza de nuestra Fe, es que Cristo nació para nuestra salvación y en consecuencia si escuchamos sus enseñanzas y las ponemos en práctica, no termina todo en esta vida, sino que tendremos el pasaje a una Jerusalén celestial, en donde por fin veremos el rostro de nuestro amado Jesús.
La Navidad no es para reunirse, comer y recibir regalos, eso es secundario, es para festejar el nacimiento de nuestro salvador y Él debe ser el protagonista esa noche, es prioritario compartir la misa y después sí festejar con la familia y brindar todos juntos, pero por Jesús. Es bueno detectar que es obvio que se sentirá triste quien recientemente perdió a un ser querido, por todos ellos debemos orar, pero cuando son personas que faltan hace ya tiempo, yo siento que están con Dios y en algún momento me reuniré con ellos. Es seguro que a lo largo de una vida de muchos años, habrá personas que se ausenten en el camino de la vida, pero no en el camino hacia Dios, si esa persona vivió la Fe, esa persona está con Dios.
La Navidad debe ser alegría en Cristo y por Cristo, ya que Él nos devolvió la esperanza de una vida diferente y nos regaló la certeza, de que no todo termina acá. Esta vida es un pasaje para mostrarle a Dios que sí creemos, que sí vivimos la Fe de acuerdo al evangelio y que la palabra de Dios y la Eucaristía, hacen más grande nuestra Fe día a día.
La Fe es una palabra chiquita pero con una enorme connotación, es creer, amar y avanzar sin necesitar ninguna prueba de la existencia de Dios…La Fe nos da la certeza.
Como dijo Juan Pablo II, Cristo es la alfa y la omega, el principio y el fin. Gracias a Él, la historia de la humanidad avanza como una peregrinación hacia el cumplimiento del Reino, que él mismo inauguró con su encarnación y su victoria sobre el pecado y la muerte. Dijo también: Adviento es sinónimo de esperanza: no es la espera vana de un Dios sin rostro, sino la confianza concreta y cierta del regreso de Aquél que ya nos ha visitado, del «Esposo» que con su sangre ha sellado con la humanidad un pacto de eterna alianza. Es una esperanza que estimula la vigilancia, virtud característica de este singular tiempo litúrgico. Vigilancia en la oración, alentada por una expectativa amorosa; vigilancia en el dinamismo de la caridad concreta, consciente de que el Reino de Dios se acerca allí donde los hombres aprenden a vivir como hermanos.
Después de esto, qué más puedo decirles: Adviento es el tiempo que nos invita a tomar conciencia de que nuestras vidas tienen que ser un amén al proyecto del Padre -subsidio de Adviento, Codili-.
Adviento es la alegría de sabernos amados por el padre, acompañados por Jesús y fortalecidos por el Espíritu Santo. Feliz Navidad para todos en familia y sin rencores!

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