La noche consagratoria de Jaime Román

Deportes 30 de noviembre de 2019 Por
El arquerito suplente de Brown de San Vicente fue el artífice del título Absoluto que logró el elenco de Maximiliano Barbero ante 9 de Julio, siendo imbatible durante el partido y atajando un penal clave en el desempate. El dato llamativo es que fue su último partido, al menos por ahora, ya que se dedicará a estudiar. Una despedida temporal magnífica a quien además se desempeña como profesor de fútbol infantil del club. Del otro lado, el otro guardavallas, Julián Maina, mostró su dolor por la derrota y por el flojo arbitraje.
Ver galería FOTOS J. BARRERA NO LO PUEDE CREER. El pibe Román, héroe y figura de la consagración del Verde sanvicentino.  DOLIDO. Julián Maina no pudo contener ningún penal en la definición y se mostró muy golpeado por el título que se le escapó al “9”.
1 / 2 - FOTOS J. BARRERA NO LO PUEDE CREER. El pibe Román, héroe y figura de la consagración del Verde sanvicentino. DOLIDO. Julián Maina no pudo contener ningún penal en la definición y se mostró muy golpeado por el título que se le escapó al “9”.
Por Mario Cabrera, (Redacción LA OPINION). - Brown de San Vicente pudo revertir la serie final ante 9 de Julio y consagrarse, casi sorpresivamente, como campeón Absoluto 2019 de Liga Rafaelina. Primero, se impuso en los 90' con un golazo de tiro libre de Maxi Bustamante, y luego prevaleció otra vez en los penales, como ante Ferro, para quedarse con la Copa Challenger “Américo Lito Maina” sin haber ganado ninguno de los dos torneos a lo largo de la temporada. Se podría decir que era el menos candidato de los 4 semifinalistas, ya que se clasificó a esta instancia por haber finalizado en el 4to lugar en la tabla general, logrando, además, una inédita clasificación al próximo Regional Amateur y a la próxima edición de la Copa Santa Fe. Y el héroe inesperado de la conquista del Verde sanvicentino fue Jaime Román, el “arquerito” de baja estatura que reemplazó de muy buena manera a Nahuel Nocera, el titular, quien no pudo jugar este último partido por haber llegado a las 5 amarillas. “La gran figura fue el equipo. Estoy muy agradecido a este grupo y le voy a robar la frase a Gallardo, había que creer y nosotros creímos todo el tiempo. Estoy super contento por este partido y por el título que pudimos lograr, algo que no estaba en los planes de nadie a principios de temporada. El primer objetivo era campeonar y no pudimos, queríamos entrar al cuadrangular, lo pudimos lograr y le terminamos ganando a los dos campeones. Qué más que eso”, sentenció muy feliz Román en diálogo con este Diario en el vestuario visitante del estadio Germán Soltermam. Y como fue la gran figura del partido, el joven de 18 años sostuvo que “siempre soñé tener este partido y en mi último encuentro se me pudo dar. Hace 14 años que juego al fútbol y creía que este momento jamás me iba a llegar. Pero le quiero dedicar esta copa a modo de homenaje a mi querido 'Colombito' como le decíamos en San Vicente, quién falleció hace unos días y era un ídolo para mi. Esto es el fruto del trabajo en equipo que hicimos todos y en este último partido realizamos un gran esfuerzo, a punto tal que la mayoría terminó acalambrado”. Sobre su actuación en la serie de penales, acotó que “tengo poco porcentaje en los penales. Atajé uno solo en Primera ante Atlético este año, en el último partido del Apertura, donde el '9' definía con Unión acá. Y después tuve este último partido que no me lo voy a olvidar nunca”. Al mismo tiempo, se refirió luego al gran año que tuvo el fútbol sanvicentino con el ascenso de Bochazo. “Felicito a Bochazo porque fue un justo campeón de la Zona Sur en la Primera B y va a ser muy lindo poder jugar un clásico en Primera. Y no tengo dudas que este 2019 fue el mejor que tuvo Brown en estos casi 100 años de vida. Vamos a jugar el Regional, la Copa Santa Fe, algo que nadie esperaba, y ganamos el Absoluto. Más que eso, imposible pedir”.
Como dato particular y de color es que Román, nacido en San Vicente y que es hijo del utilero Javier Jaime, es profesor de fútbol infantil, además de ser el segundo arquero de Brown. Y el del jueves fue su último partido, de manera transitoria, ya que dejará la actividad para estudiar el profesorado de educación física en su ciudad natal, debido a que el club tendrá un convenio de estudio con la Universidad del Litoral. Una despedida más que brillante para el joven arquero.

TRISTEZA LOCAL
En la vereda de enfrente, el otro arquero, Julián Maina, uno de los referentes del León rafaelino, no ocultó sus sensaciones negativas tras la derrota injusta de su equipo. “El vestuario fue muy triste y está muy caído y es normal en una situación así porque a pesar de que regalamos el primer tiempo, en el segundo tiempo el equipo murió de pie, intentó y buscó por todos los caminos, quizás con más voluntad que juego, y si algún equipo merecía ganar este título éramos nosotros por todo lo bueno que hicimos durante el año. Por lejos fuimos los mejores y lamentablemente en este partido no tuvimos fortuna y no se nos dio. Pero nos duelen más otras cosas realmente que el partido en sí que son ajenas a nosotros. En este cuadrangular nos costó plasmar en los primeros tiempos el juego que veníamos mostrando a diferencia de todos los segundos tiempos, que fueron muy buenos. Nos hicimos dueños del partido en el complemento, generamos no menos de 10 situaciones claras de gol y no la pudimos meter, más allá de que el árbitro no midió con la misma vara algunos fallos. El reglamento ya estaba claro desde principio de año, y todos los clubes estuvieron de acuerdo en jugar el Absoluto de esta forma y no hay que llorar por esto. Brown es un justo campeón e hizo las cosas mejor y lo ganó en la cancha, pero nos da bronca porque nos robaron la ilusión que teníamos de local”, relató Maina ante los medios, haciendo alusión también al arbitraje de Mauro Cardozo, elegido el mejor del año a nivel local. Por último, el rafaelino expresó lo que le faltó a su equipo para poder ganar la copa. “Pecamos en los primeros minutos y ese error que cometimos nos costó caro. Después, por esas cosas del fútbol, nos faltó puntería en la definición, en otros casos la pelota dio en los palos o sino el arquero o algún defensor la sacaban en la línea. La pelota no quiso entrar, y después los penales son para cualquiera y nos tocó errar a nosotros. Esta vez nos faltó un poco de suerte y no nos podemos reprochar nada. Queda esa sensación amarga de perder de local ante tanta gente que vino a ver el partido y de perder en una definición por penales. Y si hay algo que tiene que tener en claro este grupo es que fuimos los mejores del año en la general y por un punto no nos consagramos bicampeones”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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