Auténticos o hipócritas

Información General 23 de noviembre de 2019 Por
Siento mucha tristeza al reconocer que hay más hipocresía que autenticidad en nuestra querida Argentina.
Si observamos a nuestro alrededor la conducta de las personas, porque somos expertos en mirar y juzgar, pero no lo hacemos con nosotros mismos, seguramente hemos de omitir muchas cosas.
En esta sociedad tan dividida y devastada, no solo hay una grieta, sino que existe una falta de interés por cambiar las conductas que vemos erradas, guiados por la bronca, el odio, el querer tener razón.
Si observamos la marchas que se suceden en nuestro país, no podemos negar que hay gente que se manifiesta y ni sabe porque, destruye, pinta, rompe, ensucia sin piedad y descarga broncas y disconformidad con quien no tiene la culpa…o es que el piso de una plaza, la pared del cabildo, la vidriera de un negocio, un auto estacionado, o una planta, pudieron moverse para hacernos daño… no!, son un grupo que actúa en masa y cuanto más se hacen ver, más se sienten superhéroes. Sería muy interesante ver la conducta de estas personas si actuaran solas, porque ni siquiera creo que se sientan parte de una ideología política. Hay otras marchas que hacemos en paz para manifestar nuestro apoyo, o rechazo a diferentes situaciones, pero para eso no necesitamos destruir porque precisamente se hace para construir una Argentina mejor, con más seguridad, con más justicia, con menos delincuentes y muchas cosas más.
Personalmente, me da mucha tristeza, todo esto, como escuchar a actores que llaman a los jubilados oxidados, cuando ellos no están lejos de serlo o ya deberían serlo, cuando una Sra. De Bonafini vuelca toda su artillería en una niña inofensiva y utiliza un vocabulario deplorable o cuando escucho a un Presidente electo, al que, aunque no lo voté, deseo que le vaya bien, diciendo que la justicia no es tal con la ex. Presidente, cuando se mostraron infinidad de pruebas contundentes. Perdón Sr. futuro Presidente, estoy convencida que debería ser Ud. el que promueva una justicia que funcione y no tratar de boicotearla.
Otro tema, la pobreza, pienso que se le da entidad, por no tratar el tema como se debe y no se aclaran algunas cosas y conste que no tengo ni propiedades, ni autos 0 km, ni dólares, pero no odio al que los ganó dignamente, les sugiero que sean generosos con sus empleados o con los que menos tienen, pero también debemos hacer una salvedad, hay pobres porque trabajan y no les alcanza y hay pobres porque no les gusta trabajar y viven de la dádiva, estos últimos deben aprender sobre la dignidad de trabajar y no digamos que no consiguen trabajo porque me consta que muchos extranjeros llegaron a Rafaela y enseguida encontraron trabajo y hay algunos de la ciudad que no quieren trabajar. Debemos unirnos y defender al que obviamente es despedido sin causa, o le pagan una miseria o lo explotan, pero al que no quiere trabajar le debemos enseñar que el trabajo es el medio para progresar. Tampoco olvidemos que la corrupción devastó a este país y de eso, es como si no quisiera hablarse. Mis queridos lectores, como dijo Margarita Barrientos, una gran referente para mí, que trabajé más de treinta años con gente que carecía de muchas cosas, de casi todo…ella dijo:- “nunca le permití a mis hijos, ir a una marcha, les aconsejé buscar trabajo y mientras tanto rebuscárselas como podían, pero honestamente...”
En esta sociedad actual se perdió la autenticidad y se reemplazó por la hipocresía y no sé Uds. pero yo si sé la diferencia. Para cambiar una cultura, hay que ser auténticos al reconocer sus falencias y no hipócritas para tratar de esconderlas.
Siento mucha tristeza al reconocer que hay más hipocresía que autenticidad en nuestra querida Argentina. Para poder acudir a Dios y pedirle que nos ayude a recuperarnos y a ser mejores, primero debemos reconocer, que en sus enseñanzas está la clave para cambiar, o es que también pondremos en duda la palabra de Dios. Muchos descubren a Dios ante el temor de la muerte, pero es muy satisfactorio, caminar a su lado, toda la vida.

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