Rebelión de bailarines de tango de Caminito

Información General 23 de noviembre de 2019 Por
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Entre otras demandas, acusan a los dueños de bares por el trato sexista en contra de las bailarinas; remuneración digna y aumento del básico y descansos adecuados, y se conoció que el fin de semana pasado realizaron un paro en dos de los comercios
La Unión de Bailarines de Tango denunció precarización laboral y el trato violento por parte de los dueños de varios de los bares y restaurantes de Caminito, un paseo turístico histórico ubicado en el barrio porteño de La Boca, el cual es visitado por cientos de extranjeros a diario.
"Es la primera vez que los bailarines se unen, se organizan y toman medidas concretas como para reclamar sus derechos", aseguró Oscar Acosta Andrada, abogado y titular de la Unión de Bailarines de Tango, de acuerdo a Diario Popular.
Acosta Andrada detalló que el fin de semana pasado desde la Unión realizaron un paro en dos de los bares donde los bailarines desarrollan sus actividades, y explicó que al intentar dejar una carta exponiendo las demandas "el dueño de uno de los lugares no la recibió y me echó del lugar".
Y agregó que "desde la Unión se intentó y se intenta dialogar, pero los dueños intentan mantener la situación de explotación de los bailarines".
PRINCIPALES RECLAMOS
Los principales reclamos fueron revertir el trato violento por parte de los empleadores; cese del trato sexista en contra de las bailarinas; remuneración digna y aumento del básico; disminución del tiempo de trabajo y descansos adecuados; libertad para solicitar propinas, que constituyen una parte mayoritaria de la escasa remuneración y comidas adecuadas a las necesidades de los bailarines.
Jésica Gómez es bailarina y trabajó desde 2011 en uno de los locales, de donde fue echada el mes pasado luego de reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo, entre los que señaló que además de malos tratos la hacían bailar junto a su pareja sin respetar horarios de descanso y en condiciones adversas.
POR 400 PESOS
Gómez cobraba por jornada 400 pesos más la propina de los turistas, aunque en el último tiempo los dueños del lugar solo dejaban "pasar la gorra" una vez por hora, lo que influía negativamente en su remuneración final.
Además, en el último tiempo se enteró de que a los turistas les cobraban un recargo del 15% por el show, dinero que nunca recibieron.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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