Quedó en prisión el joven acusado de delitos sexuales

Policiales 19 de noviembre de 2019 Por
EL IMPUTADO ES HIJO DE UN EMPRESARIO RAFAELINO

A partir de las 9 de la mañana de ayer, en la sala 1 de la Oficina de Gestión Judicial que funciona en los tribunales de Rafaela, se realizó una audiencia oral y pública, a un rafaelino identificado como Martín G., donde el juez actuante Dr. Alejandro Mognaschi, le dictó la prisión preventiva sin plazos, que era lo solicitado por la Fiscalía en la persona de la Dra. Angela Capitanio, que investiga delitos relacionados con la promoción a la prostitución de menores y abuso sexual, donde ya estaba imputado el acusado de estos hechos.
La medida cautelar fue dictada ayer por la mañana, solamente cuatro días después de que Martín G., fuera detenido en una vivienda de barrio Pizzurno bajo estricta reserva –nada se comunicó oficialmente desde el Ministerio Público de la Acusación ni tampoco luego de la audiencia imputativa- y ahora esperará detenido en prisión el desenlace del proceso penal mientras dure la investigación.
La prisión preventiva es una medida procesal que se aplica normalmente cuando el Juez dictamina que existe riesgo de fuga por parte del imputado o que puede obstaculizar la investigación, por ejemplo como ejercer algún tipo de presión o intimidación sobre las víctimas y/o los testigos del hecho del cual se lo acusa. El siguiente paso –procesalmente hablando- podría ser llegar a la realización de un juicio oral y público, o un juicio o procedimiento abreviado en el cual las partes (acusación y defensa) llegan a un acuerdo que es homologado finalmente por el juez de IPP actuante.
Al rafaelino Martín G., hijo de un conocido empresario de la ciudad tal como los medios de comunicación –incluyendo LA OPINION- lo informaran oportunamente, se le imputaron diez hechos delictivos por distintas calificaciones penales.
Los 10 hechos delictivos fueron imputados bajo los tipos penales de promoción a la prostitución agravada por amenazas y por ser la víctima menor a los 18 años de edad y por la intervención de menores de 18 años; promoción a la prostitución agravada por ser la víctima menor a los 18 años y por la intervención de menores de 18 años; amenazas coactivas agravadas por la intervención de menores de 18 años de edad; promoción a la corrupción agravada por amenazas y por ser la víctima menor a los 18 años de edad; abuso sexual agravado por acceso carnal y promoción a la corrupción de menores de edad; amenazas; y promoción a la prostitución.
Tal como fuera dicho públicamente por la fiscal Angela Capitanio, quien conduce la Unidad Fiscal de Violencia de Género, Familiar y Sexual (GeFaS), en algunos casos las víctimas se repitieron, y la investigación cobró impulso luego de que uno de los padres efectuase la primera denuncia y luego el resto de los progenitores alcanzados por estos delitos en las personas de sus hijas menores de edad, decidiesen sumarse y hacer la presentación judicial también, viendo que en casi todos los casos las modalidades se repetían.
El jueves último, día en que se realizó un allanamiento con posterior detención en la vivienda de Martín G., se habían secuestrado evidencias importantes para sostener las acusaciones de la Fiscalía, tales como una computadora, teléfonos celulares y tarjetas de memoria donde habrían quedado “rastros” de las actividades del joven detenido.
También se mencionó que si bien es materia de investigación, podría haber alguna vinculación por el delito de Trata de personas, hechos que serían investigados en el ámbito de la Justicia Federal dado que la Trata es un delito federal. No obstante en el día de la detención del joven, haya actuado eficazmente personal policial provincial de la Delegación Noroeste de la Dirección de Trata de Personas.

LOS HECHOS
Los hechos investigados habrían ocurrido desde el invierno último hasta el momento de la denuncia y posterior detención del imputado que no registraba antecedentes.
El “modus operandi” del detenido Martín G., consistía en reclutar a jovencitas menores de edad de origen humilde principalmente, citándolas a su domicilio por trabajo y luego les ofrecía ser trabajadoras sexuales VIP.
Ante el ofrecimiento –obviamente ligado a la prostitución- las chicas huían. Al menos seis de estas jovencitas menores de edad –a pesar de que el joven las amenazaba para que no hagan denuncias ni dijeran nada- pudieron dialogar con personal policial y judicial, iniciándose las actuaciones legales correspondientes hasta llegar al día de hoy con el acusado investigado y preso preventivamente.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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