Está por el buen camino

Deportes 19 de noviembre de 2019 Por
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FOTO TWITTER AFA VOLVIO CON GOL. El Kun Agüero anotó el transitorio empate con un certero cabezazo.
FOTO TWITTER AFA VOLVIO CON GOL. El Kun Agüero anotó el transitorio empate con un certero cabezazo.

Las exigencias de los últimos partidos amistosos, han comenzado a legitimar este ciclo de Lionel Scaloni, y a justificar ese crédito, que se fue ampliando a medida que el joven técnico, redoblaba su apuesta en sus decisiones de ampliar el umbral de opciones para darle calado, a esta reposición, que se deja ver en el final de este año, de una forma mucho más nítida y promisoria.
Un dilema lo va a acompañar, al menos hasta conocer la primera formación inicial, que comience en marzo, las eliminatorias rumbo a Qatar: Lautaro Martínez o el Kun Agüero, ¿ quién prevalecerá en esa pulseada?
Ayer en Tel Aviv, Scaloni le dio la derecha al delantero del City e instaló, al menos para afuera, la duda para ese puesto tan sensible y determinante.
Las otras variantes comparativas, son menos debatibles, ya que tanto Lo Celso como Foyth, todavía dejan tela para cortar y le abren la puerta al entrenador para que persista con otros nombres, por ejemplo, Acuña y Saravia, quienes, ante los uruguayos, se alistaron entre los titulares.
La lesión de Ocampos, que jugara desde el arranque el viernes frente a Brasil, le quita visibilidad al tema Dybala, habida cuenta que, no está claro, qué hubiera ocurrido si el jugador del Sevilla, no tenía esta indisposición; una duda que se instala mucho más por las pobres prestaciones del cordobés, que por los antecedentes de quién debutara en River, cuando el Millonario jugo en el ascenso. Decisiones y ajustes pertinentes como cierre de esta profusa agenda 2019.

A LA MEDIDA DE URUGUAY
En la primera mitad, el fútbol mostró una vez más, que la tenencia de la pelota, no es siempre sinónimo de prevalencia y, por lo tanto, el resultado parcial, se ajustó a ese designio.
El equipo albiceleste tomo la iniciativa, como marcan los antecedentes y lo uruguayos, aceptaron ese rol, cediendo terreno para intentar ser certeros, en alguna de las respuestas. Cavani pocas veces pasó la línea de la pelota, arremangándose para la recuperación y Suarez, cooperó en esa idea, reduciendo de manera casi perfecta los espacios en su propio terreno, obligando así a Paredes, a conducir muy atrás o a De Paul, incómodo por esa falta de opciones, a subir el balón con poca precisión.
Aún así, Argentina tuvo en Acuña y por momentos en Saravia, laterales profundos que incomodaban el plan del Maestro Tabarez; Messi chispeante y activo, Dybala escurridizo y solo faltaba, el acople del Kun Agüero, que en una posición diferente a la de su equipo, no consiguió meterse en esa dinámica.
Cualquiera que tenga enfrente una dupla de ataque como la de Cavani y Suarez, tiene claro, que no puede relajarse, ni siquiera cuando estos, parecen estar lejos de las influencias ofensivas. Valverde abrió el juego desde el centro del campo, Lozano llegó hasta el final, localizó a Torreira que pedía juego como volante ofensivo interno, pase profundo a Suarez, centro de primera del delantero del Barcelona y Cavani que se arroja habilitado para tocar al gol sobre el achique de Andrada.
Tremenda efectividad, primera llegada a los ’34 y los Charrúa, que sacaban esa mínima ventaja en el resultado.
Hubo tiempo para un gol anulado a Dybala, por la aplicación de las nuevas reglas y un par de encontronazos entre Cavani y Messi que le pusieron condimento al epílogo de ese primer acto.

EL PREMIO SE
HIZO ESPERAR
En la parte final Uruguay buscó profundizar la idea de un juego pausado y friccionado, un antídoto que suele ser eficaz, contra la dinámica y la intensidad, que, por ejemplo, propone el combinado nacional.
Agüero se posicionó mas hacia el centro y este matiz táctico, cambio el pronóstico y las chances para Argentina, que a los ’17 en pelota parada encontraría el empate. Centro desde la izquierda de Messi pensado para la cabeza de Kun Agüero que logró escapar a su marca y anotar con el oportunismo que lo distingue.
1 a 1 nada más justo y motivador.
El clima del partido había cambiado y en la plenitud de ese entusiasmo por revertir el resultado, llegó el otro previsible aporte de un rival agazapado. Suarez que con oficio, fuerza una falta de Pezzela en la puerta del área y, además, la convierte en el segundo de los uruguayos, con un remate poderoso que quebró la resistencia de Andrada.
El segmento final fue un monólogo albiceleste pero impulsado por la necesidad, mas que por la claridad, actitud que, sin embargo, le abriría un resquicio para conseguir el empate, en uno de los innumerables centros que envió Nico González y que encontró el brazo Martin Cáceres. Messi, con frialdad y jerarquía empató el partido, que ya no encontraría otra modificación.
Buena presentación del equipo de Scaloni, fue protagonista y junto méritos para llevarse la victoria, negada por la falta de puntería y por los reflejos de Martin Campaña.  Músculos e ideas descansarán hasta el próximo año, la Selección, está por buen camino.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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