Editorial

La Palabra 09 de noviembre de 2019 Por
No puede fallar

Cuando la primera etapa de la vida está impregnada por los viajes en familia. Cuando todo transcurre entre los dibujos ingenuos de su reconocida madre artista plástica. Cuando la profesión de su padre la incorpora al mundo de la comunicación. Cuando hay inquietud permanente. Cuando se crece para la gestión. Cuando hay necesidad de emprender. Cuando hay decisión. Cuando está la valentía necesaria para decidir en el momento justo la actitud justa. Cuando no hay casualidades sino causalidades. Es ahí mismo en que todo comienza a suceder. El tiempo de siembra, y el de cosecha. El de invertir, y el de disfrutar. Y todo asumido como un estilo de vida, que no es más ni menos que una cuestión filosófica.

Raúl Alberto Vigini

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