Un tributo para Cellini

Información General 03 de noviembre de 2019 Por
Ser relojero o joyero requiere una sensibilidad especial para cuidar piezas de enorme valor y muy delicadas.
FOTO ARCHIVO  RELOJERO. En sus talleres lidian con piezas a veces muy pequeñas.
FOTO ARCHIVO RELOJERO. En sus talleres lidian con piezas a veces muy pequeñas.
Cada 3 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Joyero y Relojero, dos profesiones que aúnan la precisión, la creatividad y el buen gusto. La instauración de esta efeméride un día como hoy se debe al nacimiento del joyero, orfebre y escritor italiano Benvenuto Cellini en el año 1.500. La trayectoria profesional de este hombre del movimiento manierista alcanzó grandes cimas durante el Renacimiento realizando obras importantes como el crucifijo que Francisco de Médicis regaló a Felipe II.    
La especialización de sendas profesiones se ha llevado a cabo con la llegada de la era tecnológica. Aunque el taller sigue siendo el lugar que más frecuentan estos profesionales, sus labores ya no tienen tantos pasos y la clave está en la mecanización.
El joyero es un profesional dedicado a fabricar, reparar y comercializar artículos de joyería. La joyería es tanto la producción de las joyas, como su comercio así como el lugar en el que se ponen a la venta. El diseño de toda pieza comienza siempre sobre el papel, siendo este el paso que requiere de la inspiración de estos profesionales. El siguiente paso es el modelaje, que conlleva la realización de moldes para los metales preciosos y que dará paso a la fundición. Finalmente, tiene lugar el repaso -requiere de soldadura y limado-, el pulido y el engaste -colocar las piedras preciosas en su lugar correspondiente-.
En Rafaela hay una importante cantidad de joyerías y relojerías donde se trabaja con una cierta delicadeza por las características de los productos, que requieren un muy buen trato y cuidado. Modos suaves entonces es un requisito para mostrar un anillo, una cadenita pequeña, aritos para una niñita o un reloj pulsera al que no se debe golpear ni rayar en su exterior ni para que se dañe la máquina interna. 
Justo hoy coincide con el domingo, por tanto será difícil entrar a un negocio del ramo para desearle un feliz día, pero vale también el saludo este lunes cuando vuelvan a estar detrás del mostrador. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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