Las encuestadoras volvieron a fallar

Notas de Opinión 31 de octubre de 2019 Por
Ninguna de las 14 encuestas relevadas por Chequeado predijo que Macri obtendría más del 40%. Todas estimaban una diferencia de Fernández mayor a 15 puntos, excepto una consultora que estimó 9,7 puntos de diferencia. Todas las encuestas sobrestimaron los resultados de Lavagna.
FOTO LA OPINION DIFICIL. Cada vez es más complicado anticipar el voto de la gente.
FOTO LA OPINION DIFICIL. Cada vez es más complicado anticipar el voto de la gente.

Ninguna encuesta vaticinó que la diferencia entre Alberto Fernández y Mauricio Macri en las elecciones generales fuera menor a la obtenida en las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sólo una encuesta predijo que la diferencia entre ambos candidatos sería menor a 10 puntos y ninguna estimó que Macri sacaría más del 40%, según un relevamiento de 14 encuestas que realizó Chequeado de las difundidas por los diarios nacionales (Clarín, Página 12, Perfil y Tiempo Argentino -no se encontraron encuestas publicadas por La Nación entre las PASO y las elecciones generales-), realizadas entre septiembre y octubre último.
Casi todas las encuestas estimaban que el Frente de Todos, que llevó en la fórmula a Fernández-Cristina Fernández de Kirchner obtendría más del 50% de los votos, algo que no ocurrió, dado que obtuvo 48,1%. Sólo 2 (Opinaia y Atlas Intel) predijeron que sacaría menos del 50%. Del otro lado, ninguna predijo que el binomio Macri-Miguel Angel Pichetto, de Juntos por el Cambio, superaría los 40 puntos, cuando finalmente logró 40,37%. La mayoría de las encuestas vaticinaron que Macri obtendría en promedio un 33%, un resultado más cercano al que obtuvo en las PASO, cuando el 32% de los votos fue para él.
En las encuestas de agosto, previas a las PASO, ninguna consultora había previsto que Fernández sacaría más del 45%.
En cuanto la diferencia entre ambos candidatos en las elecciones generales, la mayoría de las encuestas preveía que sería mayor a 15 puntos, es decir que contrario a lo que ocurrió, se agrandaría la brecha entre los candidatos. La consultora que estuvo más cerca de los resultados fue la brasilera Atlas Intel, que estimaba en su última encuesta que la diferencia sería de 9,7 puntos, con Fernández a la cabeza con el 48,2% de los votos mientras que Macri obtendría un 38,5%.
Por otro lado, la mayoría de las encuestas estimaron que la fórmula de Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, de Consenso Federal, sacaría entre 7 y 10 puntos, un porcentaje mayor al 6,2% que obtuvo en las elecciones. La consultora más cercana fue Trespuntozero, que predijo un 6,6%.
En cuanto al resto de los candidatos, las encuestas estuvieron más cercanas a los resultados reales. A Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) tenía una expectativa de entre 2 y 3 puntos, y obtuvo el 2,2%. Por otro lado, varias encuestas predijeron que José Luis Espert, de Despertar, obtendría más votos que Juan José Gómez Centurión, del frente Nos, aunque en los resultados finales, según el escrutinio provisorio, Gómez Centurión obtuvo 1,7%, superando a Espert, quien sacó 1,5% de los votos, al igual que en las PASO. Salvo Macri y Fernández, todos los candidatos perdieron votos entre las PASO y la elección general.

¿QUÉ PASÓ CON
LAS ENCUESTAS?
Daniel Cabrera, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, explicó que una de las razones por las que hubo una gran diferencia entre las estimaciones y los resultados fue “que haya habido un ‘efecto ganador’ que tiró hacia arriba el porcentaje de Fernández y un efecto ‘espiral de silencio’ que tiró hacia abajo la intención de voto hacia Macri, aunque parece que fue más fuerte el segundo que el primero”. Cabrera agregó que el clima de polarización pudo haber acentuado estos dos efectos, pero dijo que habría que verificar si en estas elecciones hubo más polarización que en otras.
Efectivamente, estas es una de las elecciones donde hay una mayor concentración de votos en los dos candidatos más votados, que se llevaron el 88,4% de los votos. Una con mayor concentración fue la de 1983, cuando Raúl Alfonsín (UCR) e Ítalo Luder (PJ) concentraron el 91,9% de los votos.
“En las elecciones primarias hubo problemas metodológicos porque se usaron encuestas telefónicas, a líneas fijas, que sobrerrepresenta a la clase media alta. Como en esta elección hubo un componente importante de clase, eso hizo que se sobrestimara el resultado de Mauricio Macri”, explicó a Chequeado Mario Riorda, doctor en Comunicación Social y especialista en Comunicación Política. Además, existe un efecto de cartelización y de autocensura en el que no se mostraban las predicciones que eran muy distintas.
En cuanto a las elecciones generales, el especialista señaló que en ese caso “hubo un corrimiento en la última semana, y se dio una lógica de plebiscito“, en la que mucha gente que votó otras opciones en las primarias decidió votar a una de los dos opciones más votadas sin estar necesariamente convencida, algo que aumenta el “efecto vergüenza” en el que las personas no declaran a quien van a votar antes.



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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