Se realizó una charla sobre muerte encefálica

Locales 17 de octubre de 2019 Por
Se desarrolló en la Escuela de Enfermería que funciona en el Hospital, organizada en conjunto por la ONG Honrar la Vida y el Cudaio.
FOTO LA OPINION CHARLA. Lombardi durante el encuentro en la Escuela de Enfermería.
FOTO LA OPINION CHARLA. Lombardi durante el encuentro en la Escuela de Enfermería.
En la Escuela de Enfermería local, organizada por Honrar la Vida y el Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio) se realizó una charla sobre muerte encefálica, en donde disertó la enfermera terapista María Rosa Lombardi.
La disertación estuvo destinada a quienes se están formando como enfermeras y enfermeros y para quienes ya ejercen la profesión, ya que fue enfocada desde que se determina la muerte encefálica y el proceso que allí se inicia entre los profesionales médicos y la familia.
“La muerte encefálica es determinada por el cese completo e irreversible de las funciones de los hemisferios cerebrales y del tronco encefálico. A pesar de que hay similitud en los criterios diagnósticos en la mayoría de los países, existen diferencias fundamentalmente en los tiempos de observación requeridos, en la necesidad de exámenes complementarios confirmatorios y en la cantidad de médicos que certifiquen el diagnóstico, por eso son importantes estos tipos de capacitaciones”, señaló Lombardi.
Por su parte Osvado Minighini de Honrar la Vida señaló que “es importante el poder determinar la muerte encefálica para saber el potencial donante y la compatibilidad con el receptor y por eso el rol de la familia y la importancia de dejar expresada la voluntad de ser donante facilita esos procesos dolorosos. El trabajo del Incucai y del Cudaio en todo este procedimiento es impecable y muy necesario ya que allí se inicia un posible operativo de ablación”.
A su vez también participó de esta actividad Daniel Echeverría, que un paciente trasplantado y siempre comparte su experiencia para visibilizar la importancia que tiene la donación de órganos.
“Yo soy trasplantado hace catorce años y estuve en lista de emergencia nacional menos de doce horas y apareció un corazón a cuatro cuadras, me hicieron todos los estudios pertinentes y hoy estoy para contar mi historia. Sin donantes no hay trasplantes, y a esa instancia se llega cuando ya la medicación del paciente con una determinada enfermedad no responde y el médico de cabecera o el especialista después de varios estudios determina la necesidad del trasplante”, explicó Daniel.
Respecto a la capacitación realizada en esta oportunidad, se resaltó que hay muchos temores a derribar respecto a la muerte encefálica: existe una idea colectiva de creer que no existe la muerte encefálica, porque creen que el corazón comanda la vida y es el cerebro; por ley, la muerte siempre es diagnosticada por el personal médico que ha tratado al paciente y nunca interviene al coordinador de trasplantes, que es avisado cuando esta ya ha sido confirmada; la muerte encefálica (cerebral) es un estado irreversible y definitivo; la situación en lista de espera para trasplante no depende del dinero, la fama, la clase social, la raza, la cultura o la religión de una persona; y certificar la muerte utilizando los criterios neurológicos -muerte encefálica-, es posible sólo cuando los pacientes neurológicos críticos fallecen en la unidad de terapia intensiva, y hay soporte artificial de funciones, el desarrollo tecnológico permite en estos casos el sostén artificial y transitorio de funciones como la oxigenación, a través del respirador, o el latido cardíaco, a través de drogas vasoactivas, lo que no significa en absoluto que la persona esté con vida; la muerte encefálica significa la muerte del individuo.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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