Lucas Querini, un músico y compositor rafaelino que cosecha éxitos en el mundo

Información General 23 de febrero de 2015 Por Ana Paula Rosillo
Sus orígenes marcados por nuestra ciudad, iniciados en la Escuela de Música Remo Pignoni, fueron el primer paso de una larga y fructífera carrera profesional. Lucas, admite que el actual “es un momento histórico en el género, muchos no lo saben porque la televisión y la radio lo ocultan, pero vivimos una Nueva Epoca Dorada del Tango”.

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 Algunos dicen que el camino se hace al andar y, parece siguiendo esta frase, que la lógica del destino sabe devolver a quién sembró cuidadosa y prolijamente. El camino de la música de Lucas Querini, demuestra que el esfuerzo y el talento guardan recompensas. Una historia de vida, que a la vez es su historia, la de un músico que traza su huella y marca con estilo propio, un nuevo camino para la Nueva Epoca Dorada del Tango.
¿Cuál fue tu primer vínculo con la música?
En la casa de mi abuelo, “El Buti”, había un piano en donde estudiaron de pequeños mis tíos y mi viejo, mi abuelo es cantante de coro de toda la vida y por ese lado aparece el vínculo con la música. Al parecer desde muy pequeño sentí atracción por ese instrumento en el que jugábamos tanto yo como mis hermanos y primos. Luego, a los 7 años comencé a estudiar música formalmente en la gran Escuela Municipal de música “Remo Pignoni”, pero mi vínculo inicial con el piano fue a edad muy temprana y de manera espontánea.
¿Mirando hacia atrás cómo explicás el inicio de tu carrera?
Habiendo comenzado de tan pibe me cuesta encontrarle un principio y un porqué a la historia, la música está conmigo desde que tengo memoria y ha transitado conmigo todas las etapas de mi vida. Desde que empecé con esto y hasta el día de hoy nunca dejé de estudiar y de tocar. Estudiar en la Remo le dio un perfil muy serio a mi relación con la música en cuanto al estudio del instrumento y de la música, puede ser que ese fuese el inicio. Por otro lado, yo siento que mi carrera empezó cuando sentí que realmente era músico y que me iba a dedicar a esto toda la vida. Eso fue aproximadamente a los 20 años en Rosario, en tercer año de la facultad, 13 años después de haber comenzado a estudiar, en donde aparecen las primeras experiencias profesionales importantes.
¿Cuáles consideras que fueron las principales etapas de tu carrera profesional? Alguna te marcó, ¿cuál y por qué?
La primera etapa de mi carrera empieza en Rafaela. De esos años me quedó una verdadera conciencia del estudio del piano y de la música en general. En esta etapa comencé a navegar el inmenso mundo de la música académica, mientras me daba el gusto de tocar rock con amigos. También tuve mis primeros acercamientos a la composición. Mi primer maestra de Piano, María Clara Maine, me incentivaba a grabar improvisaciones libres en el piano inspirándome en fotografías de revistas. Esa experiencia me marcó para toda la vida, hoy la composición es la disciplina que más me conmueve.
La segunda etapa transcurre en Rosario. Entre los estudios universitarios de la música académica y la búsqueda incesante de géneros y músicas populares. De esta etapa lo más importante fue descubrir de qué se trataba ser músico. En esos seis años mientras estudiaba en la facultad las licenciaturas Piano y en Composición, hice paralelamente tantas cosas que ni las recuerdo. Estudié con muchísimos maestros de piano, composición y arreglos de jazz, folclore y tango. Trabajé tocando estos géneros y también con grupos de salsa, de rock, en fiestas y hasta me di el lujo de animar un cantobar. Así se aprende el oficio. En esta época, generé mi primer proyecto grupal de jazz argentino “SURCO” en donde descubrí la felicidad de hacer música seriamente con amigos talentosos. Esa experiencia fue muy importante, los shows, los viajes, las grabaciones, la rigurosidad del trabajo y la felicidad de hacerlo con amigos, marcaron mi camino para los años siguientes.
La última etapa de mi carrera comienza cuando decidí dedicarme al tango y a la música popular argentina. Esto fue en Brasil, haciendo un curso de MPB (Música Popular Brasilera), en donde todos mis compañeros me pedían que tocara tango, y me di cuenta del valor de nuestra música popular en el mundo. Cuando volví de ese viaje me puse a estudiar muchísimo y a tocar con cuanto músico y orquesta de tango pude. A partir de allí encontré mi lugar en la música. El tango es un terrero con mucho por descubrir y muy receptivo para nuevos aportes. Con La Orquesta La Biaba se condensan todas mis experiencias profesionales y humanas de la música. Es sin duda la experiencia más importante de mi carrera.
¿Hubieras modificado algo del destino en el camino hasta ahora?
El destino fue muy bueno conmigo y no tengo nada que reprocharle. Todo lo que hice lo hice con mucho amor y mucho esfuerzo. Las personas que aparecieron en el camino, las oportunidades, las decisiones tomadas, los caminos transitados y los no transitados me trajeron hasta un presente muy feliz, no me arriesgaría a modificar nada.
¿Cómo podés resumir el nacimiento de La Biaba y su transcurso hasta estos días?
La Biaba nace en el 2010 junto con el comienzo de un gran renacimiento del tango en Rosario. El puntapié sale de la Orquesta Escuela Municipal de Tango, donde todos nosotros nos iniciamos en el género. En esa época el guitarrista Martin Tessa nos convocó. Eramos un grupo de pibes muy jóvenes fascinados con el tango con mucho hambre de hacer cosas. Luego de dos años de trabajo, en el 2012 grabamos nuestro primer disco “La Biaba Tanguera” que presentamos en el Teatro la Comedia ante 1.000 personas (todo un evento para el género en la ciudad). En ese entonces hacía más de 15 años que una orquesta de tango no grababa un disco en Rosario. En 2013 fuimos ganadores del certamen de nuevos valores en el Festival de Cosquín y tocamos para 10.000 personas en el escenario Atahualpa Yupanqui. En el 2014 grabamos nuestro segundo disco y lo presentamos en esta primera gira europea que fue un tremendo éxito para el grupo.
¿Cuándo y cómo aparece la posibilidad de la gira por Europa? ¿En qué va a consistir?
La necesidad y el deseo de abrir el circuito en Europa existía desde hace bastante. La verdad es que la mayoría de los integrantes de la orquesta ya había viajado al exterior con otros proyectos y mas o menos teníamos noción de lo que representaba organizar una gira. Entonces pusimos manos a la obra, cada uno comenzó a hurgar en sus contactos de viajes anteriores y con ayuda de colegas y gente interesada en el proyecto comenzaron a aparecer fechas y lugares para tocar. La Biaba, como la mayoría de los grupos de tango del país, es un proyecto auto-gestivo que diseña su camino al andar. El deseo de cruzar el charco (junto con muchísimo trabajo) hizo que se concrete la experiencia de llevar nuestra música a Alemania, Suiza, Bélgica y Francia. Tocaremos principalmente en un interesante circuito de milongas que se desparrama por todos estos países. Es increíble la cantidad de milongas que hay en Europa. También tenemos fechas en teatros y bares, pero lo principal será hacer bailar a los europeos con la música del nuevo disco.
¿Qué recuerdos tenés de Rafaela? ¿Pensás venir a tocar?
Gracias al interesante movimiento de tango que hay en Rafaela hace ya varios años que voy a tocar; ya sea en el Festival de Tango que organiza el Teatro Laserre y la Orquesta El Arrastre, en el ciclo de Tango el Tropezón, o en eventos de la Municipalidad. Seguramente en el 2015 iremos a tocar con la orquesta. Con respecto a mis recuerdos de Rafaela, la verdad es que siempre que puedo vuelvo, a veces poco, pero la tengo muy presente. Rafaela es una ciudad muy linda, allá está mi familia, mis amigos, mis colegas músicos. Los recuerdos más lindos de la ciudad los tengo en la Escuela de Música, en mi casa con mi familia y en la calle con mis amigos.
¿Cuáles son los planes a futuro en tu carrera?
Mi plan a corto y a largo plazo es lograr mi propia voz en el tango desde la composición. Es un momento histórico en el género, muchos no lo saben porque la televisión y la radio lo ocultan, pero vivimos una Nueva Epoca Dorada del Tango. Existen muchísimos músicos jóvenes de tango, muchísimos grupos, muchísimos discos nuevos, todo de una calidad musical increíble y de un empuje tremendo. Es un fenómeno cultural muy importante para el país que tarde o temprano va a asomar la cabeza en los medios. Mi plan es colaborar desde mi trabajo para que esto suceda pronto. Haciendo música, generando proyectos, gestionado espacios, girando por el mundo, componiendo, tocando y construyendo desde mi lugar el tango nuevo. Creo que la música de nuestro territorio es la que puede unirnos, porque nos identifica, nos vincula con nuestros ancestros y nos brinda un lenguaje musical único en el mundo para expresar lo que nos pasa. “Pinta tu aldea y pintaras el mundo”, ese es el plan.

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