Hoy 1 de diciembre se recuerda en todo el mundo el "Día Mundial de la Lucha contra el SIDA".
Por tal motivo hemos elaborado un informe que describe el panorama actual de la enfermedad en Argentina y el mundo, basándonos en estadísticas e informes de las Naciones Unidas y su programa ONUSIDA (Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA). A la vez, y para conocer la situación en Rafaela, entrevistamos al Dr. Roberto Vitaloni, director del Hospital "Jaime Ferré" de Rafaela y especialista en enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
ARGENTINA Y
EL MUNDO
La tendencia mundial en cuanto a la cantidad de casos de SIDA se mantiene estable e incluso en algunos lugares con una leve tendencia a la baja. En esta línea, según ONUSIDA, las nuevas infecciones por el virus se han reducido de forma significativa o se han estabilizado en la mayoría del mundo.
En la actualidad, cerca del 50% de las personas que necesitan la terapia antirretrovírica en el mundo -incluso durante la crisis financiera que afecta a numerosos países- tienen acceso a un tratamiento que salve su vida, según la misma fuente.
El último informe publicado por ONUSIDA en Ginebra el último 21 de noviembre, sostiene que las nuevas infecciones por el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) y las muertes relacionadas con el SIDA han descendido hasta los niveles más bajos desde que la epidemia alcanzara su pico. Las nuevas infecciones por el virus se han reducido un 21% desde 1997, y las enfermedades relacionadas con el SIDA han disminuido en un 21% desde el año 2005, en el mundo.
En general, las epidemias del VIH en América Latina son estables. Un descenso constante en las nuevas infecciones por el VIH anuales desde 1996 se estabilizó en los primeros años del nuevo milenio.
Las estimaciones de ONUSIDA para la Argentina corresponden a fines del año 2009. El número estimado de personas que viven con el VIH en Argentina es de 110.000. En cuanto a la transmisión de la madre al hijo, el número estimado de mujeres (de más de 15 años) que viven con VIH son 36.000. Los fallecimientos por SIDA en Argentina, 2.900.
EN RAFAELA
"La situación en Rafaela no escapa a lo que son los lineamientos a nivel nacional e internacional. Después de mucho tiempo, donde el tratamiento con el famoso 'cocktail' mejoraba notablemente la calidad de vida, hemos tenido este año el fallecimiento de una persona derivada del VIH-SIDA porque el diagnóstico se hizo en forma tardía; ya llegó al Hospital con un cuadro muy avanzado", señaló Roberto Vitaloni, director del Hospital de Rafaela y especialista en enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). "Ya tenía una complicación neurológica muy importante y desde el primer momento sabíamos que no se podía hacer más nada", agregó.
Al establecer una relación entre todos los grupos de riesgo donde ataca esta enfermedad -heterosexuales, homosexuales, y drogadictos- Vitaloni destacó que la conducta peligrosa y a evitar, denominador común en todos los casos, es la promiscuidad. Según el diccionario, "mezcla, confusión. Convivencia con personas de distinto sexo".
"El problema es que el 'promiscuo' no se reconoce como tal", añadió. Y explicó que "el fenómeno que se está dando es un aumento por el pensamiento de que «a mí no me va a pasar», la prostitución en aumento, y así aumentan las enfermedades de transmisión sexual (ETS), entre ellas el SIDA".
Enfatizó por lo tanto que el problema previo es de origen cultural, "si el aumento de enfermos de SIDA fuera directamente proporcional a la promiscuidad tendríamos los hospitales llenos", graficó el médico.
Vitaloni indicó también, que el grupo de riesgo homosexual que fue el primero en tomar precauciones cuando apareció la enfermedad "con el advenimiento de las terapias y el mejoramiento de la calidad de vida, hoy decayó en cuanto a su protección, hubo un relajamiento en cuanto al cuidado al verse que ya no es más una enfermedad mortal. Es una realidad que observamos localmente", indicó. Explicó que estas situaciones se observan cuando los afectados recurren a una consulta médica por cualquiera de los tipos de ETS ya que la vía de contagio es la misma, y que a la hora de contraer la enfermedad no importa si pertenecen al grupo homo o heterosexual sino al nivel de promiscuidad que ejercitan.
En cuanto a los métodos de protección sostuvo que "el principal sigue siendo el preservativo" y que "las prostitutas profesionales de Rafaela vienen seguido al Hospital y se controlan, pero el problema no son las prostitutas sino los clientes".
Explicó también que hoy se observa un fenómeno a nivel mundial llamado «ola azul» "en virtud del color que tiene la pastilla de Viagra" y que es un nuevo grupo de riesgo conformado por personas mayores a los 65 años que contraen SIDA, "recuperan su actividad sexual o mejoran su rendimiento gracias al medicamento y también se vuelven promiscuos. Ya tenemos casos de este tipo también en Rafaela".
También las cifras, muchas veces frías en sí mismas, pusieron al desnudo el aumento de los casos en esta ciudad. Según nuestro archivo, el 7 de diciembre de 2008 el mismo Dr. Vitaloni comentaba a este Diario que "en este momento hay 58 pacientes registrados con la enfermedad, de los cuales 42 reciben el correspondiente tratamiento, mientras que los 16 restantes están siendo supervisados". Los años 2009 y 2010 reflejaron la misma tendencia.
Hoy, a fines de 2011 y tres años después, tenemos que "en el consultorio de ETS-SIDA (del Hospital) estimamos que estamos cerca de los 80 pacientes en Rafaela contando la atención pública y privada. Aunque son muchos más: por el subdiagnóstico y por la gente que consulta fuera de Rafaela".
Aclaró, sin embargo que en todos los casos el tratamiento es ambulatorio. "La OMS intenta frenar el uso de la palabra 'pandemia', ya que la gente con tratamiento no está más internada sino que su tratamiento es ambulatorio. El paciente convive con nosotros y se reinserta en la sociedad proporcionando calidad de vida, de modo parecido al diabético. Pueden trabajar, y tener vida en familia, ya no tienen un pronóstico de muerte segura. Eso sí, con medicación por el resto de su vida", subrayó. Al tiempo que señaló que "no estamos viendo más esas complicaciones aberrantes (al estilo de la película 'Filadelfia') con complicaciones como la neumonía o los sarcomas de Kaposi que no necesariamente aparecen. Los pacientes no llegan más a estar tan inmuno-deprimidos", enfatizó.
Y agregó que "con el tratamiento disminuye la potencia del virus y por lo tanto también la posibilidad de contagio, aunque en situaciones como la de estar infectada la pareja el preservativo deberá usarse de por vida", explicó.
EMBARAZADAS
Roberto Vitaloni destacó la importancia del tratamiento comenzado a tiempo en el caso de embarazadas portadoras de la enfermedad. "A través del tratamiento correcto y de la detección temprana se puede evitar que chicos inocentes nazcan con SIDA. El hecho de que una mujer embarazada sea portadora del virus y se pueda evitar que el bebé nazca contagiado, bien vale la pena el tratamiento".
Y explicó que "cuando viene la embarazada en los primeros meses al Hospital a hacerse los controles, el ginecólogo debe hacerle un control de VIH. Si este llega a ser positivo, otro médico especialista deberá hacerle el tratamiento durante el embarazo para que el bebé no nazca con SIDA".
"En principio no deberá darle de mamar ya que esta es una vía de transmisión. Y la otra vía es a través de la placenta. Con el tratamiento a base de pastillas, va a hacer que no se transmita por la placenta y se le va a sugerir una cesárea ya que es en la vagina de la mujer donde más concentrado se encuentra el virus. Así el bebé nace cero negativo", indicó.
REFLEXION FINAL
Como reflexión final, el responsable de Salud Pública del SAMCo local señaló que "no es un día para festejar sino un momento para recordar. Debemos hablarlo con nuestros hijos porque es parte de la educación sexual, nuestros hijos tienen mucho más conocimiento de lo que nosotros pensamos pero debemos llevarlos a la práctica. Volver a los valores de familia es nuestra responsabilidad, hoy aún sigue siendo vigente la utilización del preservativo".