Uniformados del Comando Radioeléctrico se hicieron presente en una finca de la calle A. del Valle al 900, como consecuencia de la activación de una alarma.
El propietario dio cuenta de que le habían ocasionado una rotura en el vidrio de su comercio, y que le estaría faltando un artículo allí exhibido.
Poco después, no muy lejos del lugar de referencia se detuvo a dos menores de edad -uno de ellos de tan solo 11 años de edad-, domiciliados en la calle Beltramino, y se llevó a cabo el secuestro de lo malhabido (se trataría de un cuchillo con su correspondiente vaina).
En definitiva, posterior a la realización de las actuaciones que determina la ley, ambos transgresores fueron entregados a un familiar.