La desaparición del ARA San Juan se constató oficialmente el 15 de noviembre de 2017 a las 07:30 (horario de nuestro país), según informó en su momento la Armada Argentina.
El hecho ocurrió en aguas del mar Argentino y estaban a bordo del submarino 38 tripulantes y 6 buzos tácticos.
Pasado un año y dos días la nave fue encontrada por una empresa privada, con toda su tripulación muerta, muy cerca del punto de desaparición y en el lugar donde se suponía que se encontraba, a 907 metros de profundidad.
El hundimiento y las búsquedas posteriores a la desaparición estuvieron afectadas por sospechas, irregularidades, negligencias, informes tardíos o contradictorios, luchas internas y conflictos con los familiares de los marinos.
El hecho trascendió a la prensa a la noche del día siguiente y fue informado oficialmente dos días después mediante un comunicado que proporcionó la Armada Argentina, en el que dio cuenta que se había iniciado el protocolo de búsqueda y rescate.
Participaron del operativo buques de varios países, tecnológicamente equipados para desempeñar esa tarea, pero finalmente la nave fue identificada por una empresa privada.