Por Marina Sánchez Rial y Fernanda Rodríguez. - (*) Ya desde la siesta se iban sintiendo las primeras guitarreadas, y camino al río algunos fueguitos anunciaban asados de amigos que esperan todo el año por estos días de enero coscoíno. A las 22 había arrancado el peregrinaje hacia la Próspero Molina. Llegó la bendición religiosa y cada cual con su fe pidió por estas lunas festivaleras. Y así, empezó a sonar la música… un grito cantor lo trajo al Ballet Camin con el Himno a Cosquín y con ello se dio inicio al 51º Festival Nacional de Folklore.
La danza fue la reina de la noche. “El Agua” fue el cuadro presentado por el Ballet Oficial celebrando la fuente de vida y energía con un espectáculo como pocos se han visto sobre ese escenario. Guitarreros fue el encargado de dar el bautismo musical a la luna de Cosquín. Volvió al festival Franco Luciani acompañado por Daniel Golfi y Juan Carlos Baglietto.
Ganadores del Pre-Cosquín estuvieron presentes: la pareja de Choele Choel, Busto-Cisterna recibió una ovación de pie por parte del grupo y el ganador en la categoría de malambo Lucas Palacio, también se lució sobre el escenario.
Claudia Pirán formó parte de la noche. Con su acordeón, Germán Fratarcangelli pasó a dejarnos su música. Desde la hermana República del Paraguay llegó su delegación con las Arpas del Bicentenario y el Ballet Municipal de la Ciudad de Asunción. Desde el sur llegaron Sarkos trayendo el sonido del viento de la Patagonia que nos llevó del sur al norte, hasta Cafayate, junto a Mariana Cayón.
CUESTION DE FAMILIA
Peteco es nombre mayor, y su apellido debe ir con mayúsculas en el folklore nacional. Con violín y guitarra hizo sonar la música santiagueña llevándonos hasta aquellos pagos de guitarreros y patios hechos de chacarera.
Desde el otro lado de los Andes llegó la Delegación Oficial de Punta Arenas, Luis Maldonado y los Paisanos en un lazo de amistad entre países. Arribó desde la bella provincia de Salta su delegación, con un colorido repertorio, desplegando bailarines y músicos. Estuvo presente Juan Manuel Figueroa con el folklore tradicional argentino y Las Voces Blancas, que desde 1967 son parte de la historia del festival, hicieron un homenaje a Félix Luna. Celador de Sueños y La Margarita fueron algunas de las canciones que el dúo Orozco-Barrientos trajo para compartir con Cosquín. Adriana Tula también estuvo presente. Ya pasadas las 5 de la mañana llegaron Los Olimareños para cerrar la primera noche de fiesta, la primera luna.
El cierre fue espectacular con el grupo uruguayo Los Olimareños. Caracterizados por su impronta social y su compromiso con las problemáticas del país y el mundo hicieron un recorrido por las canciones más populares de su repertorio. El público entusiasmado que se quedó hasta altas horas de la madrugada pidió el bis y el dúo se despidió con sus clásicos.
(*) Prensa Comisión Municipal de Folklore.