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Una cadena de favores

Gracias por leer y comentar este mensaje entre amigos, por ahí surge el eslabón que necesitamos. Eva es una mujer madura, una luchadora tenaz, pero está cansada. Ha hecho grandes esfuerzos físicos, personales, económicos, aunque dinero no le sobra, pero ella ayuda a quien necesita ayuda. Los vecinos la admiran y ahora ellos a su vez ayudan, también a animales humanos, y a los otros por supuesto. Su ejemplo se dispersó entre las buenas personas que rodean su casa.
Esta mujer valiosa fue quien, aquella madrugada encontró en la puerta de su casa a un perro… ¡qué digo perro! Era un espectro, un ente fantasmagórico, era algo apenas vivo que más que pena causaba repulsión… Ella lo hizo entrar como pudo al jardincito del frente de la casa, y desde entonces se dedicó a recuperarlo…
La historia la conté hace algún tiempo con el título “El emperador sin corona”, porque le puso César de nombre. Y con ayuda médica, con paciencia, con mucho amor, de aquella aparición espeluznante, sin pelos, a piel viva y sangrante, sarna y no me acuerdo cuánto espanto más, sacó adelante este ejemplar que vemos, que casi parece un labrador dorado... ¿mucho, no? Pero de verdad César es un lindo perro, tiene aproximadamente 9 años, manso y cariñoso como un chico, ¡un chico bueno! Fuera de bromas, Eva precisa que alguna familia adopte de manera definitiva a César.
El perrito tiene una fortaleza física descomunal, sobrevivir a la crueldad humana no es poca cosa. Eva no puede seguir recuperando a otros porque le falta espacio, escasea el alimento, y los medicamentos tiene que pagarlos muchas veces de su bolsillo.
César tiene que conseguir un hogar, para dejar lugar a otro que ahora lo necesite más que él… “Cadena de favores” se llamaba la película, ¿no? De esta, nuestra cadena de favores, César es el eslabón libre, si alguien pudiera prenderlo a su vida y darle un espacio, lograríamos un doble final feliz… una cucha definitiva para César, y un respiro para Eva. Piénsenlo en familia, y decidan, cuando estén dispuestos a recibir a César, casi un histórico entre los animales abandonados en nuestra ciudad, comuníquense con este número 15692602.

Autor: Teresita Tosco

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