Una historia más sobre perritos, para ser contada, y que es conmovedora. Tiempo atrás, falleció un hombre que vivía solo en una casa de calle Dante Alighieri, junto a quien compartían sus horas y sus días dos canes. Uno de ellos, Ramoncito, cuya historia ya fue contada, quedó en el interior de la casa y ya fue adoptado, tiene su propia familia y un lugar donde vivir y ser resguardado, devolviendo lo único que sabe hacer: simpatía, amistad, excelente compañía.
Pero el otro perrito, marroncito, de tamaño mediano tirando a chico, que había quedado debajo del árbol frente a la vivienda esperando el regreso del dueño, que ya nunca iba a producirse, finalmente fue levantado de la calle y alojado en uno de esos lugares donde parece estar encarcelado. Nunca antes vivió esta situación, y además tiene un pequeño problema en una patita trasera, pues cuando era cachorro lo atropelló un auto y nunca tuvo la atención debida, pero se desplaza bien, pues aprendió a hacerlo. Ahora espera que alguien lo adopte y pueda recuperar su buen estado de ánimo, está triste y espera. Ojalá no sea tan larga.
Quienes pueda interesarse por él, llamar a los números 423883 o bien al celular 15675340.