La vida nunca le sonrió a Merlot. Cuando apenas tenía meses fue tirado a la calle, como una bolsa de basura. Alguien de corazón bondadoso lo recogió, lo alimentó, una cuchita y mucho amor, que él retribuyó con lealtad total. Pero ¿por qué será que tantas buenas historias tienen finales abruptos? Cuando Merlot comenzaba a disfrutar y era un perrito feliz, su amigo humano partió de golpe, imprevistamente. Y otra vez la desventura para el can, que quedó debajo del árbol de la vereda, esperando, observando cualquier persona que se acercaba, pensando que sería su dueño, su amigo, que nunca más volvió, se había ido para siempre, arrebatado de este mundo.
Merlot quedó debajo del árbol, ahora su compañero y mudo testigo de su tristeza. La pasó mal, pero otra vez un ser bondadoso se acercó y lo rescató de esa situación, esta vez una mujer que le dio un lugarcito en su casa. Y otra vez los contratiempos, la alteración, pues esta vez su nueva ama tuvo un problema de salud y ya no puede seguir teniendo a Merlot. Hoy está en un hogar de tránsito, pero espera que la tercera sea la vencida y poder quedarse para siempre con quien lo adopte. Es un animal excepcional, hay que conocerlo para poder juzgar. Manso como pocos, de buenos hábitos. ¡Piénselo! tal vez en Merlot encuentre un amigo para toda la vida. Llamar al fijo 423883 o al celular 15675340.