Por Noemí Velázquez *. - Cada 15 años se duplica el número de celíacos en el mundo. Esta enfermedad, que hoy 5 de mayo celebra su Día Internacional, es una patología que presenta una intolerancia al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno, de manera que el daño en el epitelio del intestino delgado afecta la absorción de los alimentos. Del mismo modo, la avena, que no tiene esta composición, se contamina por ser procesada en las mismas plantas que los otros cereales.
Actualmente se le intenta denominar como una condición que se tiene y se supera simplemente, con el cuidado en la ingesta de alimentos.
Esta enfermedad tiene la facultad de enmascararse detrás de un gran abanico de manifestaciones clínicas, que puede complicar extraordinariamente su diagnóstico en especial en pacientes adultos.
Las señales que expresa la intolerancia al gluten, son muy variables y hay que estar atentos para llegar lo antes posible al diagnóstico. Puede manifestarse como un problema de infertilidad con abortos repetidos, con un cuadro de anemia ferropénica que no se revierte con medicación, una enfermedad ósea como osteoporosis, por la no asimilación del calcio. También como fatiga, cansancio y astenia similar a la de pacientes con fatiga crónica, caída del pelo y piel seca. Es frecuente que se desarrolle sin síntomas intestinales y cuando existen, es habitual confundirlos con colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o colon irritable.
Lo normal en estos casos es iniciar un recorrido por distintos especialistas (ginecólogos, hematólogos, traumatólogos, gatroenterólogos e incluso psiquiatras, psicólogos) que alivien y diagnostiquen el malestar en el menor tiempo posible. Esta es la causa por la cual hay tantos pacientes no diagnosticados.
El diagnóstico se basa en una prueba de sangre; y se corrobora con una biopsia intestinal, ya que la intolerancia se muestra como una reacción inflamatoria que atrofia las vellosidades que recubren el intestino y que tienen un papel básico en la absorción de nutrientes. Así, distintas de sus manifestaciones se da el resultado de la falta de elementos esenciales que el cuerpo no obtiene de los alimentos que consume.
NORMATIVA
La Ley de Celiaquía Nº 26.588, en su artículo 9 incluye el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de la enfermedad celíaca, dentro del (PMO) Programa médico Obligatorio, de Obras sociales enmarcadas bajo la ley 23.660 y 23.662, que declaró de interés nacional la atención médica y la investigación clínica y epidemiológica de la enfermedad, la capacitación profesional para su detección temprana, diagnóstico y tratamiento y la difusión y el acceso a los alimentos libres de gluten.
Se están dando pasos ciertos, algunos supermercados, incorporan cada día nuevos productos sin TACC (sin trigo, avena, cebada y centeno), bien señalizados, de fácil acceso. Muchos lugares de venta de comida capacitan a su personal en cómo cuidar y mantener los productos libres de gluten para que el cliente celíaco encuentre un producto confiable para su salud, además de poner a disposición un sistema de ticket que puede ser presentado en las obras sociales, quienes por ley tienen la obligación de reintegrar una parte del gasto mensual en alimentos libres de gluten.
No ocurre lo mismo con los hoteles y restaurantes, quienes por ley deben tener al menos un menú para celíacos, se cumple en Buenos Aires, no así en otras provincias por el riesgo que significa elaborar este tipo de menús, dando garantía de ausencia de gluten.
Se reconoce que aproximadamente el 70-75% de los productos que se venden en los comercios contiene gluten, por lo cual es necesario un conocimiento mayor sobre contaminación y contaminación cruzada, por lo silente e invisible que es el gluten como agente contaminante.
* Lic. en Ciencias y Tecnología de los Alimentos. Mat. 1.2069.3.