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Un crimen en clave de humor

Se presentó el jueves último en la sala del Lasserre “8 Mujeres”, una obra de Robert Thomas dirigida por José María Muscari. La puesta en escena, ágil y dinámica, logra realzar los roles de cada uno de los personajes encarnados por ocho actrices de renombre; logrando revertir la cara dramática del texto original en una comedia que permite reírnos de los prejuicios (los ajenos y los propios) para finalmente develar el enigma en torno a un crimen.

Las 8 mujeres son Gabi, Susu, Catalina, Agustina, Mamy, Raquel, Luisa y Regina. Una madre poderosa, sus dos hijas: una misteriosa, la otra impune, una tía feroz y patética, una abuela imprevisible, un ama de llaves sorpresiva, una mucama nueva sexy y ventajera, una cuñada histérica.

En cada una de estas mujeres el director exalta algún rasgo de personalidad, aspectos que de manera más o menos evidente, pueden resultarnos familiares. Extrañas, divertidas, mágicas, desmedidas, las actrices que aceptaron el juego son María Leal, Norma Pons, Emilia Mazer, Cecilia Dopazo, María Roji (que en nuestra ciudad reemplazó a Silvia Pérez), Mónica Villa, Violeta Urtizberea e Hilda Bernard. Un elenco de lujo, sin duda.


EL ENIGMA Y LOS SECRETOS

La historia transcurre a mediados de la década de los años 50 en una villa ubicada en la campiña francesa bastante lejos de la población más próxima.

En esa casa vive una familia compuesta por un matrimonio con su hija menor, la madre y la hermana de la señora de la casa, el ama de llaves y una mucama. La hija mayor del matrimonio llega una mañana y a los pocos minutos de su arribo las mujeres descubren que el hombre había sido asesinado. Quieren llamar a la policía y no pueden, quieren salir de la casa y descubren que están aisladas. Llega la hermana del difunto, que no aclara nada, porque ella también esconde su secreto.

Se miran unas a otras y comprenden: entre ellas está la asesina. Las ocho mujeres discuten, se enfrentan, se ayudan, se autodescubren o revelan cosas que ocultaron durante mucho tiempo.

El texto escrito por Thomas fue llevado al cine por el francés Francois Ozon en 2002, con la actuación de Catherine Deneuve, Isabel Huppert y gran elenco. En teatro fue representado en más de 15 países y en Argentina lo repone José María Muscari, que decide darle una vuelta y transformarlo en una comedia.


LA PUESTA DE MUSCARI

José María Muscari, nacido en el círculo del teatro independiente y devenido hace un par de años en director del circuito comercial, desde el principio intentó mostrar en sus obras un claro perfil trasgresor.

Y a través de sus piezas, muchas de las cuales hemos podido ver en las salas de Rafaela, fue cuestionando fuertes prejuicios, como tratando de revelarlos, desmenuzarlos y siempre apelando a los recursos del humor, lo que a veces atrae al público, y otras, molesta o incomoda.

Algunas de las temáticas que abordó como autor apuntaron contra la discriminación, por ejemplo hacia los inmigrantes o hacia los gays (como en “Shangai”, que se presentó el Festival de Teatro Rafaela 2005); o contra modas sociales tan frívolas como efímeras (como podría ser el caso de “Feizbuk”, presentada a principios de este año en el Lasserre).

Para representar “8 Mujeres”, el director recurre a los recursos del humor, como la exageración, la ironía e incluso la parodia, para lograr que los espectadores veamos al conflicto como una comedia, y nos demos cuenta al final, que todo puede entenderse como a un chiste.

Se miran y (se) comprenden…

Ocho mujeres, todas sospechosas, todas guardan secretos, todas son, un poco culpables y un poco víctimas. ¿Pero quien le disparó al hombre?

Aunque no pueda revelar el enigma, confieso que fuera de la sala del Lasserre reafirmé la idea de que cada persona (cada espectador, cada protagonista) inventa siempre su propia historia, que nunca es igual a la que imaginó otro. Pero todas esas historias distintas tienen puntos en común, y quizás por eso las protagonistas de “8 Mujeres” necesitan enredarse primero para poder comprender y comprenderse después... y sólo de ese modo, develar el enigma.

Autor: María Florencia Forni

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