Uno de los icebergs más gigantescos jamás registrados se está formando en la Antártida. No se sabe cuánto tiempo durará, pueden ser semanas o meses, aunque seguramente no llegue al año. El coloso, de unos 5.000 metros cuadrados, está desprendiéndose de la barrera de hielo Larsen C.
Las barreras de hielo son grandes placas heladas que flotan en el océano, alimentadas por los glaciares a los que están unidas. "El iceberg pende de un hilo", afirma Adrian Luckman, director del Proyecto Midas de la universidad británica de Swansea, que está estudiando el proceso.
Las imágenes vía satélite muestran una grieta de unos 175 kilómetros de longitud en la barrera Larsen C. Faltan apenas 20 kilómetros para que el bloque de hielo se separe. "Es un proceso natural en las barreras de hielo", explica la glacióloga Daniela Jansen, del instituto Alfred-Wegener de investigación polar y marina (AWI) en Bremerhaven (Alemania). "De lo contrario, estaría siempre creciendo".