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Trabajos que garantizan hipoacusia

La OMS recomienda no estar expuesto a ruidos de niveles superiores a los 85 dB, sin embargo esta advertencia está lejos de cumplirse, generando un camino seguro para el desarrollo de un déficit auditivo. Se trata de uno de los riesgos más comunes en distintas profesiones.

Muchos trabajadores se exponen cotidianamente a altos niveles de ruido; desde policías o militares que, con el uso de armas, están expuestos a valores superiores a los 140 dB, pasando por odontólogos no protegidos ante el ruido del torno, hasta incluso peones rurales expuestos a los fuertes ruidos de las maquinarias agrícolas, además de obreros de la construcción, fabriles, etc. y distintos empleos que lidian cotidianamente con maquinarias.

Según las recomendaciones médicas, a medida que aumenta la intensidad del ruido, menor deberá ser el tiempo de exposición al mismo. Por ejemplo: si el nivel de ruido es de 85 decibeles, el límite máximo de exposición debería ser de ocho horas. Si la intensidad aumenta en 3 decibeles el tiempo de exposición debería reducirse a la mitad (91 dB: 2 hs, 100dB: 15 min; Resolución SRT 295/2003).

La aparición de zumbidos (acúfenos), la disminución temporaria de la audición o la sensación de ensordecimiento que desaparece luego de un tiempo son algunos de los principales signos de alerta de una posible lesión auditiva por sonido. Sin embargo, las primeras señales pueden tardar años en manifestarse. La presencia de estos síntomas luego del uso de equipos o herramientas ruidosas hacen necesaria la consulta con un médico especialista. En la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos cerca del 20% de las consultas médicas son realizadas por personas que trabajan o trabajaron en ambientes con un alto nivel de exposición al ruido y, dentro de este porcentaje, cerca de una cuarta parte está equipada con audífonos.

La Dra. Marta Ledesma -MD 88316-, Otorrinolaringóloga de la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos afirma: "Atendemos a decenas de pacientes que realizan la consultas luego de haber trabajado durante varios años en ambientes ruidosos que, por lo general, superan los 85 dB. Luego de realizarse los estudios, un alto porcentaje presenta un trauma acústico de carácter irreversible, su audición en la mayoría de los casos mejora con el uso de un audífono". Y agregó que "dado que la lesión del sonido depende de la idiosincrasia del paciente por un lado y de la intensidad sonora por otro, es primordial trabajar de manera preventiva a través de una mejora de las condiciones de exposición al ruido".

Si en su trabajo tiene que gritar para ser escuchado o no puede escuchar a alguien que le habla a menos de dos metros de distancia, muy probablemente usted se encuentre expuesto. Algunos puntos salientes:

• Globalmente se estima que alrededor de 120 millones de personas tienen algún tipo de deficiencia auditiva.

• Más de la mitad de la población del país vive en zonas ruidosas y aproximadamente un tercio experimenta niveles de ruido que perturban su sueño.

• La exposición prolongada o excesiva al ruido, sea este ambiental o en el trabajo, puede tener consecuencia médicas de tipo permanente (por ejemplo hipertensión)

• El ruido puede afectar en forma adversa el rendimiento intelectual, la lectura, la atención, la resolución de problemas y la memoria. Los déficit en rendimiento pueden a su vez derivar en accidentes.

• Algunos autores han sugerido una relación entre el ruido ambiental y algunos problemas mentales.

Autor: Redacción

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