Otro de los aspectos escalofriantes que tiene este caso, de por sí estremecedor, es que los peritos habrían hallado tierra en los pulmones de la adolescente, por lo que se infiere que la joven fue semienterrada cuando aún estaba viva.
Esta situación tiene relación directa con la versión de un vecino de Pablo Trionfini, el acusado del asesinato que se quitó la vida, quien afirmó que el atacante le solicitó una pala para "buscar lombrices".
Unos minutos después se la devolvió y le aseguró: "Esa pala no sirve para nada". Pero lo más llamativo de ese encuentro fue una frase que el hombre pronunció y que terminó siendo el epílogo de lo que sucedió luego: "Quizás no nos veamos nunca más".