(Por el Dr. Flavio Bertuetti). - El fumar es una adicción causada por la nicotina, una droga adictiva que contiene el humo del cigarrillo.
El alcoholismo es una enfermedad crónica progresiva que produce ciertos trastornos físicos que derivan inevitablemente con la muerte del paciente.
Estos malos hábitos no le hacen daño solamente a usted, sino también a su familia, compañeros de trabajo y a otros que por ejemplo respiran el humo de sus cigarrillos -a la cual se conoce como inhalación pasiva o indirecta- o son víctimas de su "agresión alcohólica". No se olvide que nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás.
Datos estadísticos alarmantes confirman que en la Argentina, por ejemplo, mueren diariamente alrededor de cien personas por enfermedades vinculadas al tabaco, esta cifra se multiplica por diez en los Estados Unidos. Estudios realizados aseguran que el fumador envejece y muere siete años ante que la persona que no fuma. En cuanto al alcoholismo, cerca de 200.000 muertes anuales son atribuidas a la bebida y otro tanto, que no figura en estadísticas, a terceros que tal vez nunca han probado el alcohol.
¿Qué causa el cigarrillo en el fumador, el alcohol en el bebedor y en los demás?
Los principales tóxicos del tabaco son: la nicotina, los alquitranes, el monóxido de carbono, el arsénico y el ácido cianhídrico.
La nicotina ataca el sistema cardiovascular (causando arteriosclerosis, enfermedades coronarias y ataques cardíacos), estimula el centro nervioso, aumenta el normal funcionamiento del estómago e intestino -con mala absorción de nutrientes-, ataca las mucosas y revestimientos cutáneos, actúa sobre la circulación produciendo vasoconstricción (menor oxigenación celular), muerte de los tejidos o envejecimiento prematuro de la piel ( arrugas prematuras), aumento de la secreción sebácea (caída del pelo o alopecía), enfermedades pulmonares (desde bronquitis y EPOC hasta cáncer) y distintos tipos de cánceres -el ya mencionado de pulmón, de lengua, de laringe, de colon, de útero, etc.-
El humo irrita la vista, produciendo trastornos oculares y disminución de la agudeza visual, al penetrar por las vías respiratorias produce también bronquitis, enfisema y cánceres.
El monóxido de carbono reduce la cantidad de oxígeno disponible para los tejidos, produciendo afecciones a nivel de los tejidos.
El alcohol etílico produce una sensación de dependencia y síntomas de supresión durante el periodo de abstinencia.
Las dosis grandes de alcohol pueden dar problemas cardíacos y vasculares -arritmias, hipertensión y por último insuficiencia cardíaca-, en el hígado se producirá cirrosis con todas las alteraciones que esta trae -alteraciones de coagulación, diabetes, mal nutrición, disminución hormonal con impotencia, etc.-, trastornos mentales, disminución del aprendizaje y memoria, trastornos de la personalidad, confusión y depresión clínica, cefaleas periódicas e insomnio entre otros; disminución del sistema inmunitario dando neumonías, por ejemplo, y para terminar habría que decir que es difícil que un alcohólico no fume, con todo lo que eso significa.
No sólo los problemas son del alcohólico en sí mismo, sino también de su entorno, en más de la mitad de los accidentes automovilísticos el alcohol juega un importante papel. La violencia está presente también, la bebida se encuentra en un alto porcentaje de asesinatos y suicidios.
¿Y la embarazada y los niños?
En la mujer embarazada, tanto la nicotina como el alcohol atacan al embrión y al feto y por consecuencia se observan partos prematuros, abortos espontáneos y bajo peso al nacer, con problemas respiratorios y otros de salud en general. Se podrían evitar aproximadamente 4.000 muertes de bebés por año si todas las mujeres dejaran de fumar y/ o beber durante el embarazo.
Durante la lactancia, el recién nacido sufre los efectos de la nicotina ya que esta pasa a la leche. Por ser un alcaloide se provoca cierto grado de adicción y dependencia haciendo que se transmita el hábito de fumar. El lactante, cuya madre ha bebido durante el embarazo, tiene un riesgo significativamente mayor de leucemia que un niño cuya madre no haya bebido.
Si bebe podría morir del síndrome de la muerte súbita infantil -esta enfermedad causa que un bebé aparentemente saludable, muera sin ninguna indicación previa-. tener problemas de comportamiento y de aprendizaje más tarde en su niñez.
El niño que inhale indirectamente el humo de los cigarrillos de los padres tiene mayores posibilidades de desarrollar problemas en el oído medio, padecer de tos y respiraciones jadeantes, y que empeoren las condiciones asmáticas.
Un adolescente, si ambos o uno de sus padres fuma, tiene más del doble de posibilidades de fumar que un joven cuyos padres no fuman.
¿Por qué dejar de fumar y/o beber?
Dejar de fumar produce beneficios inmediatos. Podría saborear mejor los alimentos, el aliento mejorará y la tos desaparecerá. Estos beneficios los pueden disfrutar los hombres y las mujeres de todas las edades, inclusive las personas mayores de edad. También los pueden disfrutar las personas sanas, como las que sufren de enfermedades o de cierta condición médica causada por el cigarrillo.
Dejar de fumar disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, enfermedades del corazón, embolia cerebral, enfermedades del pulmón y otras enfermedades respiratorias.
Dejar de fumar y/ o beber le ayudará a ahorrar dinero.
¿Cómo dejar de fumar y/o beber?
Existen varias técnicas que se inventaron para suprimir el hábito del tabaco, como son las técnicas de autocontrol, hipnosis y sugestión, técnicas aversivas, acupuntura, técnicas psicodinámicas, plan de cinco días y goma de mascar, parches de nicotina, pero ninguna de ellas superó el porcentaje de efectividad de la mesoterapia.
¿Qué es la mesoterapia?
La mesoterapia es la técnica que elimina el hábito de fumar, beber y comer; fue creada por el Dr. Pistor en el año 1858 y perfeccionada por la Dra. Eugenia Tamburrino de italia. Se basa en la estimulación de las consideradas áreas reflejas de la piel. Para ello se aplican cuatro microinyecciones con un compuesto absolutamente inocuo y en dosis mínimas, contienen vitaminas y minerales.
Dos de ellas se aplican en el pabellón de las orejas y las dos restantes en las alas de la nariz, correspondiendo tales puntos a los centros de la voluntad y la desintoxicación.
El tratamiento dura aproximadamente diez minutos y no tiene contraindicación alguna, si bien no es mágico ni prescindible por completo, de la intención y el esfuerzo del paciente de dejar de fumar, tomar, etc. ofrece una inmediata y consistente anulación del deseo de hacerlo, obteniéndose un resultado positivo en un 85% de los casos.
Existen posibilidades de que el paciente no tenga, durante las primeras 24 horas, la debida fuerza de voluntad y recurra al cigarrillo o la bebida. En este caso se le aplica un refuerzo a la semana y si fuera necesario se llevaría a cabo una tercera aplicación.
Sólo el 5% de los pacientes tratados de este modo no dejan sus hábitos.
En el segundo o tercer día el deseo disminuye en un 80% y en el cuarto día el deseo de encender un cigarrillo, comer o beber, están muertos.
CONSEJOS PARA DEJAR EL CIGARRILLO
* Pídale a una persona muy allegada a usted y que no fume, que le ayude a dejar de fumar.
*Tire los cigarrillos, los encendedores y guarde los ceniceros.
*Manténgase alejado de los lugares y actividades que le despiertan el deseo de fumar.
* No deje de hacer ejercicios físicos todos los días, por ejemplo una caminata es una excelente manera de reducir el estrés, ayuda a sentirse mejor, a mejorar el humor y a mantenerse delgado.
* Duerma lo suficiente, aliméntese de manera natural y balanceada y beba una gran cantidad de agua.
Cuando sienta deseos de fumar haga otra cosa: cepíllese los dientes, salga a caminar, llame a un amigo o amiga, tome agua o jugo de frutas, masque chicle sin azúcar o un caramelo, aspire profundamente y cuente hasta cinco. Exhale el aire lentamente. Repita esto cinco veces. Mantenga las manos ocupadas lo que le impedirá tomar un cigarrillo. Al final del día dese un premio por no haber fumado.