Haciendo pareja con Teté Coustarot, Susana Giménez fue el jueves por la noche último a prestarle su apoyo a su hermano cantante, Patricio, que se presentó en un restaurante de la ciudad veraniega de Punta del Este.
Pero al parecer, tras el show de jazz y bossa nova que ofreció el muchacho, Susana siguió disfrutando de la fiesta en un bar.
Tanto fue así que la conductora tomó algunas copas de más y se convirtió en un peligro al volante, según informó el diario Crónica.
Según testigos presenciales, la "diva de los teléfonos" estaba por demás animada, quizás por el alcohol, y recibió piropos varios en su primera salida tras la cirugía estética que se practicó para encarar el año 2011 con todo.
Terminada la noche, la diva se sentó al volante de su camioneta junto con Coustarot y provocó la alarma de curiosos y "paparazzi" que esperaban a la salida del restaurant.
Según testigos de la noche esteña uruguaya, la diva televisiva no hubiera pasado si le hubieran realizado un control de alcoholemia.