A las 11:00 de la mañana de ayer fueron sepultados en el cementerio municipal de Esperanza los restos de la adolescente Agustina Imvinkelried de 17 años, quien fue encontrada asesinada en esa ciudad el lunes luego de desaparecer el domingo cuando salió del boliche Teos.
El cortejo fúnebre partió de la casa velatoria rumbo al cementerio de Esperanza, previo paso por la Basílica Natividad de la Santísima Virgen, informaron a El Litoral allegados a la familia.
Agustina fue encontrada este domingo asesinada por asfixia, en una zanja en la que había sido semienterrada y tapada con ramas y hojas, a unos 200 metros del boliche Teos, de Esperanza, de donde había salido minutos antes de las 6 del domingo, cuando fue vista con vida por última vez.
De acuerdo a los datos de la autopsia revelados el lunes por la fiscal que lleva adelante el caso, María Laura Urquiza, la adolescente fue asfixiada a poco de su desaparición y en el mismo lugar donde fue encontrada.
En la causa, calificada penalmente como "femicidio", las sospechas recayeron en un vecino de la ciudad de Esperanza, identificado como Pablo Trionfini (39), quien se suicidó ayer a la mañana cuando la policía fue a su casa a interrogarlo.
La fiscal informó el lunes que sobre el sospechoso existe evidencia que lo vincula al hecho y que ahora se realizarán peritajes para establecer "si mantenían algún tipo de relación por redes sociales".
NO FUE VIOLADA
Y OTROS DATOS
Por otra parte, la autopsia a Agustina Imvinkelried, concluyó que no fue violada.
El examen realizado en la morgue judicial de Santa Fe reveló además que lo último que hizo la adolescente fue pelear y resistirse con todo a un ataque sexual de parte de quien sería el asesino. En esa defensa se le fue la vida a la adolescente, consignó La Capital.
Los médicos forenses indicaron que la joven no presentaba lesiones a nivel de sus genitales, que era una de las hipótesis, aunque sí detectaron heridas propias de quien se defiende de un ataque de índole sexual. Es por eso que se observan hematomas y traumatismos en diversas partes del cuerpo, como ayer remarcó la madre de la joven asesinada.
El otro dato que se corroboró y que había trascendido ayer es que la muerte de la joven fue por "asfixia manual", o para decirlo más claro, por estrangulamiento.
HALLAZGO
Los perros rastreadores de la policía marcaron el sitio -ubicado en la zona rural de Esperanza- donde encontraron el cuerpo, que estaba semienterrado y tapado con ramas y yuyos.
Agustina tenía puesto el mismo vestido con el que había salido del boliche, con excepción de la bombacha que estaba bajada hasta la parte media del muslo.
De acuerdo con esos datos, los investigadores dan por hecho que el ataque se produjo dentro del auto del acusado, especialmente por la "gran diferencia de contexturas físicas entre la víctima y el victimario y por ende de sus fuerzas".
"Si hubiesen bajado del auto ella habría tenido alguna oportunidad de escapar", aseguró una fuente.
De acuerdo a las pesquisas, "el ataque se consumó dentro del auto. Y luego, creyendo que estaba muerta, la tiró en el descampado. Fue a buscar la pala (que le pidió al vecino) y volvió para esconder el cuerpo".
Por eso también las autoridades detectaron "huellas de neumáticos que indican que el auto estuvo dos veces en el lugar: la primera cuando consumó el ataque y la creyó muerta, la segunda cuando volvió con la pala".
Lo que no pueden dilucidar por ahora los investigadores es la forma en que la joven subió al auto de quien posteriormente sería su asesino, si fue por iniciativa propia o por la fuerza.
No obstante, los pesquisas afirmaron contar con la declaración de un testigo que asegura no haber visto ninguna situación violenta.