Dos mujeres se presentaron en la Comisaría 3ª de Fortín Olmos, y denunciaron la sustracción de una garrafa de 10 kilos.
De averiguaciones al respecto, surgió que una vecina vendía garrafas de dudosa procedencia en su domicilio.
Consecuentemente, se llevó a cabo un allanamiento y se concretó el secuestro de nueve elementos de esa característica, mencionando la dueña de casa que se las había comprado a un ciudadano al cual identificó.
Por ello en primera instancia se identificó a un hombre mayor de edad, a la vez que en sede policíaca se hicieron presente varios vecinos señalando que habían notado la falta de sus garrafas, sin que radicaran denuncia alguna.
Y al enterarse de los antes descripto, se acercaron a verificar si las incautadas eran de su propiedad.