Información General

Sacan cargo de una escuela para trasladarlo hacia otra

La Escuela primaria Nº 1351 del barrio Jardín perderá uno de los cargos docentes para llevar el mismo a la Escuela Nº 6393 del barrio Pizzurno. Para comprender la gravedad del caso, perder un cargo implica que la institución en cuestión tendrá una división de grado menos, así como un docente menos al cual arbitrariamente se lo cambia de lugar de trabajo vulnerando su derecho a elección. “Tapar un hueco dejando otro” o “tapar la cabeza para cubrir los pies”, cualquiera de estas frases cabría en esta situación decidida por las autoridades regionales que parece que todavía no aprendieron que en lugar de trasladar o cerrar cargos, estos deben crearse. El Gobierno provincial se ha caracterizado por la creación casi indiscriminada de cargos públicos, de hecho uno de los debates que se dio en la Legislatura en relación al presupuesto del 2011 tuvo que ver con controlar y regular esta situación. O por lo menos que si se crean cargos los mismos vayan destinados a las fuerzas de seguridad, a la salud o, como se trata en este caso, a la educación; y no que sean cargos políticos que alimenten el “aparato” estatal con fines de “acomodar conocidos” o premiar punteros políticos que luego retribuyan favores en épocas de elecciones. Si van a crear cargos públicos, que sean docentes, médicos, policías, etc.

Esto no parece ponerse en práctica con esta decisión de la Regional III que en vez de poner más docentes decide trasladarlos de una escuela a la otra, no sin las consecuencias del caso. Como bien digo, esto no es gratuito; se afecta directamente el corazón de la calidad educativa ya que al quedarse la Escuela del barrio Jardín con un cargo menos lo que se hace es amontonar chicos en un aula formando grupos más numerosos, lo cual dificulta en gran manera la atención diversificada que debe dar el docente y por ende afecta el aprendizaje de los alumnos. En este caso puntual la escuela cuenta con tres quintos grados de 17 alumnos a los cuales se pretende unificar en dos secciones, aún cuando los grados se encuentran en diferentes turnos. Tenemos que decir además que este cambio se realiza ya comenzado el ciclo lectivo, lo que trastorna aún más el normal desarrollo de clases y la vida de las familias que incluso se verán obligadas en algunos casos a cambiar de turno a sus hijos.

Lo más interesante es la forma en que se notificó la situación a la comunidad escolar: el día viernes cuando los padres dejaban a sus hijos en la escuela, personal directivo los convocó de manera informal a una reunión (sólo a los presentes) para oficializar que “la Regional había sacado un cargo porque había pocos chicos en la escuela” (a decir de uno de los padres) agregando que “muchos alumnos últimamente se estaban yendo a otros establecimientos educativos y que no se conocían las causas de dicha situación”. Informalidad, imprevisión, desinformación pueden ser algunos de los adjetivos con los cuales calificar dicha situación. Todos sabemos lo populoso que resulta el barrio Jardín y también debemos reconocer que no es la única escuela que ha perdido matrícula (la escuela Perón del 17 de Octubre ha sido una de la más castigadas en este sentido), pero ante esta situación la única respuesta parece ser la de cerrar cargos y favorecer además la concentración de alumnos en las instituciones del centro que se encuentran desbordadas. ¿Se puede no saber las causas de algo que no es nuevo en la ciudad? ¿Cuándo van a empezar a investigar? ¿Hizo falta que comenzaran las clases para que se dieran cuenta de que, según ellos, faltan alumnos? ¿No será que como faltan cargos docentes y no los quieren crear lo que hacen es sacárselos a las escuelas con población escolar más vulnerable y donde creen que puede pasar más inadvertido el hecho? Porque reitero, 17 alumnos en un aula, no es bajo ningún punto de vista motivo justificable para cerrar un cargo en una escuela, que además posee varios chicos integrados pedagógica y socialmente provenientes de los centro educativos especiales de la ciudad.

Aquí se desprende otro tema, la sobrepoblación de alumnos en las aulas. Más allá que la Ministra de Educación diga que “en la Provincia los cargos que hay son los que se corresponden con el crecimiento vegetativo de la población”, cualquiera que camine las escuelas sabe que esto no es así. En Rafaela, hay primeros grados con más de 30 y 40 alumnos, siendo esta instancia clave para que un niño que ingrese a la escuela pueda ser alfabetizado. Ni hablar de los secundarios donde estos números son ampliamente superados y en donde los profesores deben hacerse lugar entre los diminutos pasillos de las aulas para intentar atender a todos sus alumnos. ¿Alguien puede negar esto?

Ahora bien, volviendo específicamente al caso del barrio Jardín, pude confirmar que al enterarse de la noticia padres de la institución comenzaron a juntar firmas para retener el cargo que la Regional de Educación quiere llevarse a otra escuela. ¿Dónde está ese petitorio? ¿Ya fue entregado a las autoridades correspondientes? ¿Hubo ya respuesta? Espero no se archive en algún cajón de la Regional o se traspapele en alguna de las carpetas del Ministerio. Todo está hecho a contra reloj, como para que nadie se dé cuenta, como para que no haya reacción inmediata, como para que pase lo más inadvertido posible y no haya derecho a réplica. Silenciar a los padres, a los docentes, a los directivos, para no poner en evidencia que la política educativa actual por ahora no se diferencia mucho de los gobiernos anteriores.

Sacando el cargo de la escuela del barrio Jardín lo que están haciendo es favorecer la desigual distribución de alumnos en la ciudad, coartar la libertad al docente trasladado de elegir su lugar de trabajo, amontonar alumnos en un aula para cubrir el hueco que queda en la institución, dejar sin atención debida a alumnos con adaptaciones especiales, desfavorecer las condiciones de trabajo de los docentes que se quedan en la institución con un educador menos, se trastorna la vida institucional de los alumnos que deben cambiar de docente, de compañeros e incluso de turno una vez ya empezadas las clases. Si todo esto no afecta la calidad educativa de la que tanto hablan los funcionarios y si estos no son motivos suficientes para revertir la medida anunciada a media voz, es que todavía no comprendieron uno de los principios básicos: en educación siempre se suma y nunca se resta.


(*) juliocesararmando@hotmail.es

Autor: Julio Armando

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web