En la Comisaría 4ª de la localidad de María Juana, una mujer de 74 años de edad domiciliada en un tramo de la calle Moreno, radicó una denuncia posterior a resultar víctima de un suceso delictivo.
Al respecto, manifestó que se encontraba en su casa, y que al dirigirse hacia una habitación desde abajo de la cama vio salir a un sujeto que rápidamente la redujo y la hizo sentar al pie de la cama, a la vez que la maniató utilizando pañuelos de la exponente.
Acto seguido, comenzó a exigirle la entrega de elementos de oro y dinero, por lo que señaló un lugar del ropero donde guardaba su alianza y la de su madre, y una caja que resguardaba cerca de 100.000 pesos.
LLAMADO A LA POLICIA
Así las cosas, el ladrón huyo hacia el patio y se perdió de vista, en tanto unos 20 minutos después logró desatarse y llamar a la Policía.
En primera instancia, la damnificada dijo que conocía de vista al delincuente, ya que días antes lo había ubicado en una vivienda vecina, sita en la avenida San Martín.
En la finca señalada, personal policial ubicó a Maximiliano Exequiel B., de 30 años y residencia en la calle 25 de Mayo, quien hizo saber que allí vive su novia, que no estaba en el lugar, y que él se encontraba con una hija menor de edad de su pareja.
RESULTADO NEGATIVO
La vestimenta que lucía, coincidía con lo aportado por la víctima del robo antes descripto, a la vez que al arribo de la dueña de casa -de 33 años- se concretó una requisa en la finca y el resultado fue negatico.
Sin embargo, se detuvo al sujeto de mención y se lo trasladó a sede policíaca en averiguación de lo ocurrido.
NO ERA LA MISMA PERSONA
Posteriormente, en un nuevo diálogo con la denunciante, esta vez describió al autor del robo de manera distinta, por lo cual quien había sido demorado quedó en libertad.