Garufa, pucha que sos divertido, Garufa, ya sos un caso perdido, tu vieja, dice que sos un bandido, porque supo que te vieron la otra noche, por la calle San José. Garufa (1) es el título de un tango compuesto en 1928; la letra pertenece a Victor Soliño y Roberto Fontaine, ambos uruguayos y se referían en la letra original a la calle San José de Montevideo, importante arteria céntrica de la capital uruguaya la que, a la época en que se compuso este tango era la calle que frecuentaban las meretrices.
Luego, el tango Garufa se hizo muy conocido y al irrumpir Buenos Aires, se alteró la letra y se sustituyó la mención de “la calle San José” por la expresión “en el Parque Japonés” en ese entonces muy famoso, naciendo así la versión argentina.
Este tango es uruguayo, tan uruguayo que hace mención al barrio “La Mondiola”, una zona periférica de Montevideo y que en la nomenclatura municipal figura con el nombre de Pocitos Nuevo, abarcando su ubicación la costa oriental entre Punta Carretas y Malvin. No obstante, actualmente se lo sigue denominando con la deformada designación del aludido chacinado, impuesto, según narran, por un almacenero del barrio.
El Parque Japonés abrió sus puertas en 1911 y rápidamente se constituyó en un centro de diversiones para toda la familia. Estaba ubicado en Avenida Callao y Libertador en Buenos Aires y contaba con numerosos juegos mecánicos, casa de té, el Club Japonés con restaurante, sala de proyección, pista donde se bailaba tango, dos lagos y además se levantaba una réplica del volcán Fuji Yama con túneles que atravesaba un trencito.
El 26 de Diciembre de 1930 un incendio destruyó “la montaña rusa” y ello marcó la decadencia y cierre del parque en ese lugar. Mas tarde reabrió el mismo y se estableció en el barrio de Retiro, en el mismo lugar donde hoy se encuentra el Hotel Sheraton, a un paso de la Torre de los Ingleses. Corría 1932 y el parque Japonés mostraba todo su esplendor. Llegó a cobijar mas de 40.000 personas los sábados y 15.000 personas los días de semana. Se podía acceder con 3 $ al Palacio de La Risa con espejos deformantes, el Túnel Fantástico con esqueletos danzantes y cadáveres que aparecían en los ataúdes, la mujer barbuda, la más gorda del mundo y el hombre más alto del mundo.
Hacia 1939 el parque estuvo al borde del cierre pero los empresarios Meyer y Zaragüeta lo renovaron con juegos novedosos como la Vuelta al Mundo, El Látigo y El Pulpo.
Durante la Segunda Guerra Mundial y tras el alineamiento de Japón con Alemania e Italia en lo que se denominó “El Eje”, se lo rebautizó por cuestiones políticas como Parque de Diversiones de Retiro.
Era el lugar obligado al que visitaban incautos provincianos que arribaban a Buenos Aires y a raíz de ello el sitio era frecuentado por punguistas y estafadores avezados en el “cuento del tío”. Finalmente, el famoso Parque Japonés inmortalizado en la letra de un tango, cerró sus puertas el 11 de julio de 1961.
(1) Según Gobello en su Nuevo Diccionario Lunfardo, significa diversión juerga y su etimología es incierta.