El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, echó mano este martes de sus aliados en la justicia para enfrentar al autoproclamado mandatario interino, el opositor Juan Guaidó, fortalecido por las sanciones petroleras que impuso Estados Unidos para asfixiar al gobierno socialista.
El fiscal general Tarek William Saab, que se define chavista, pidió este martes al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ, de línea oficialista) que prohíba a Guaidó la salida del país, la transacción de bienes y congele sus cuentas.
Tras conocer la medida, Guaidó dijo no estar sorprendido porque forma parte de una cadena de "amenazas" en su contra y del Parlamento de mayoría opositora, que preside.
En tanto, Estados Unidos instó este martes a sus ciudadanos a evitar viajar a Venezuela, país sumido en una profunda crisis, debido a distintos riesgos y la capacidad limitada de la legación estadounidense de asistirlos.