Tras dos ediciones en América del Sur, el Dakar continuará en el 2011 la exploración de un continente con un impresionante potencial de sitios a descubrir.
Al dirigirse al norte de Argentina y de Chile, el trazado rozará las fronteras de los países vecinos y llevará a los competidores a terrenos cada vez más variados, para transitar por una verdadera avalancha de colores.
La inmensidad de la Argentina despierta la imaginación de los amantes de los grandes espacios. Al dejar Buenos Aires, la ruta hacia el norte llevará a los competidores a una tierra de contrastes, en un día, donde después de unos cien kilómetros, la vegetación se transformará según el relieve.
Asimismo, las cualidades de pilotaje requeridas son cambiantes, pasando de la sequedad a lo húmedo. Aquí se recompensará la facultad de adaptación y los corredores aptos para el cambio se sentirán más cómodos. En los tres días de la primera sesión argentina, el Dakar se aventurará especialmente en las provincias de Jujuy y de Salta, y se acercará a Bolivia.
Para ingresar a Chile, se tomará un nuevo paso, tan extraordinario como los anteriores: el Paso de Jama.
El desierto de Atacama fascinó enseguida a los competidores del Dakar. Su extensión permite saciar la sed de dunas y de arena. Los "spots" de Copiapó y de Iquique están a punto de convertirse en ineludibles del rally raid. Tras la edición 2011, habrá que agregar probablemente a la lista, la ciudad portuaria de Arica, donde el Dakar llegará al extremo norte de Chile, en el límite del vecino Perú.
En el centro del rally, a menudo las etapas desérticas se revelarán selectivas. Las dificultades de paso se mezclarán con delicadas elecciones en la navegación. Aquí los expertos se distinguirán.
Tras el magnífico paso de la frontera por San Francisco, la carrera penetrará en territorio argentino bajando lentamente las mesetas de la Cordillera de los Andes. Después, retomará sus derechos con una etapa rica en las dunas blancas de Fiambalá. Nuevamente están previstos los cambios de decorado, descubriendo cañones y ríos desconocidos por los competidores, en la ruta que tomarán para llegar a San Juan, donde el desierto aparecerá cortado como con hachazos.
LOS VEHICULOS
El Gran Brasile partió el 3 de diciembre de Le Havre y navegó hasta el 22 de diciembre para llegar a Delta Dock, donde durante la noche se descargaron todos los vehículos europeos que participan en el Personal Dakar Argentina Chile.
Tanto en el mar como en el desierto, la navegación tiene a veces algunos avatares. El carguero que transportaba 550 vehículos del rally (carrera, asistencia, prensa, organización, etc.) se presentó así en el Delta Dock con una jornada de atraso en el programa previsto.
El Gran Brasile permitió así a su comité de recepción reunirse por completo: 19 personas en total vinieron a recibir esta carga diferente a las demás, que llegó a destino, a finales de la tarde, a la Argentina.
Con los miembros del equipo y los dockers, los equipos del rally pasaron lo esencial de la noche descargando todos los vehículos, que fueron enviados a un parque cerrado.
Vigilados por fuerzas policiales locales y por los servicios de seguridad de la zona portuaria, recién serán entregados a sus propietarios a partir del 28 de diciembre.
Las verificaciones técnicas y administrativas comenzarán el 29 para los participantes sudamericanos y recién el 30 y 31 de diciembre para los participantes europeos. Un pequeño plazo que permitirá proceder a los últimos ajustes antes de la largada.