Dos de los cinco presos que permanecían prófugos tras darse a la fuga cuando eran trasladados en un minibus por la autopista Rosario-Santa Fe hacia la cárcel de Coronda hace más de 20 días, fueron recapturados en las últimas horas, mientras continúa la búsqueda de los tres restantes. Según confirmó este jueves la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en conferencia de prensa, además de los dos recapturados, Carlos Andrés D’Angelo, de 33 años y Alfredo Patricio Rojas, de 35, otras tres personas quedaron detenidas por encubrirlos. Para lograr las detenciones, los efectivos que llevaron a cabo los operativos identificaron a los dos prófugos a raíz de una investigación paralela que estaba llevando adelante la Policía Federal sobre una banda criminal responsable del homicidio de un vigilador privado en el sur de la Ciudad de Buenos Aires durante el año 2016. De las escuchas telefónicas efectuadas, los efectivos tomaron conocimiento que la madre de uno de los integrantes de la banda tenía escondido a uno de los prófugos en su domicilio en Villa Gobernador Gálvez. Éstos, según los investigadores, planeaban oscurecerse el cabello y tatuarse el rostro para que no los reconocieran y así trasladarse al partido bonaerense de Avellaneda.
PERROS HEROES
En un acto de lealtad y amor, dos perros salvaron a su dueño de ser víctima de una entradera cuando fue sorprendido en la puerta de su casa, en Don Bosco, donde salieron a correr a los delincuentes que huyeron disparando contra los animales, que afortunadamente resultaron ilesos. Ambos canes, de la raza Boxer, demostraron su fidelidad al enfrentar a los asaltantes, en un hecho que ocurrió este miércoles cerca de las 16 horas y que quedó registrado por la cámara de seguridad de la vivienda de la víctima, ubicada en la calle Timoteo Gordillo al 300, a metros de la entrada sobre la avenida Caseros al barrio privado Nuevo Quilmes. Según se observa en las imágenes, el vecino permanecía parado en la calle ordenando el baúl de su camioneta con la puerta del conductor también abierta, al igual que la reja de su vivienda. En ese momento, pasa por la cuadra un Volkswagen Suran abordado por una banda de ladrones, que observa al hombre en situación de vulnerabilidad. El auto continuó hasta doblar en la esquina y segundos después se acercaron caminando dos sujetos y rodearon a la víctima, uno por la calle y el otro desde la vereda. El vecino no logró escapar y fue tomado del cuello por uno de los malvivientes que le apuntaba en la cabeza para que ingrese a su propiedad.
Toda la secuencia fue advertida por los dos perros, que se encontraban adentro de la camioneta, desde donde descendieron y se abalanzaron contra los delincuentes, que no tuvieron más opción que ponerse a correr para que no los muerdan. Durante la fuga, los atemorizados ladrones dispararon contra los canes a pocos metros de distancia, lo que podría haber desencadenado en la muerte de los valientes animales. Sin embargo, la puntería les falló y -afortunadamente- no pudieron lastimarlos. Finalmente, las mascotas regresaron al lado de su dueño, quien gracias a ellas evitó que los peligrosos asaltantes ingresaran en su casa. Sin dudas, un acto que no deja margen para la discusión: el perro es el mejor amigo del hombre.
BEBE ABANDONADO
Un bebé recién nacido fue hallado abandonado en una caja de cartón, con una nota de su madre en el pecho, en un humilde barrio de la localidad bonaerense de Merlo, en el oeste del Gran Buenos Aires. "Me llamo Mateo. Nací el martes a las 20:35. Mi mamá me dejó acá porque no puede cuidarme", rezaba el texto escrito en un papel que fue colocado en el pecho de la criatura, en una caja de cartón cerrada. El recién nacido fue encontrado de casualidad por tres jóvenes que se dirigían a un kiosco para comprar alimentos y bebidas en la noche del miércoles cuando escucharon ruidos al pasar por al lado de la caja. Elías, uno de los jóvenes que encontró al niño abandonado, dijo en declaraciones a A24 que escucharon ruidos y decidieron abrir la caja porque les llamó la atención que estuviera en el lugar, en el humilde barrio Pompeya de Merlo. Al abrir la caja los jóvenes encontraron al bebé envuelto en mantas blancas y celestes de lana, con la piel morada por la exposición a las bajas temperaturas por varias horas, con sangre del parto en la cabeza y con los ojos cerrados. Al detectar que el bebé respiraba y que lentamente pudo abrir los ojos, los tres jóvenes llamaron a una tía para contarle lo sucedido, y después se comunicaron con la Policía. Las autoridades no habían logrado dar con el paradero de la mujer que abandonó al chico en la mañana de este viernes.