Nuevamente llega a nuestra ciudad el prestigioso músico Raúl Barboza, y como es habitual, cada vez que viene a Rafaela visita LA OPINION. Ayer por la tarde tuvimos la grata visita del artista, quien llegó acompañado por uno de los organizadores del recital que lo reunirá con el Chango Spasiuk, esta noche en el Belgrano, Matías Beltramino.
Sencillo, abierto y locuaz habló de todos los temas, y siempre es un placer mantener un diálogo con este virtuoso del acordeón, quien sin altisonancias relata las actuaciones que lo llevan a distintos escenarios por el mundo, en esta ocasión también hizo alusión a la gira, a su actividad y a la alegría que significa compartir el escenario, con un grande como lo es el Chango Spasiuk
Si bien tiene residencia en París, hizo saber que “ vivo un tiempo, seis meses más o menos fraccionado, en Europa y seis meses acá en Argentina, cuando tengo la posibilidad de venir, porque allá no tengo conciertos, aprovecho y mi manager, Alberto Felissi, intenta armar una serie de conciertos, en Argentina, o en América del Sur, Brasil, Ecuador, Paraguay.
LAS ACTUACIONES
Por otra parte y en cuanto a la gira que lo trajo a Rafaela puso de relieve que “ en esta oportunidad la posibilidad se da en el compartir el escenario con Chango Spasiuk y sus compañeros.
Destacó que “ yo invité a Changuito, hace unos 10 años, más o menos, a él y a Tarrago Ros e hicimos un concierto en una sala en Buenos Aires que se llama La Trastienda, ahí hicimos dos veces un concierto. Luego yo vine con un quinteto de Europa, un quinteto francés, donde hay un músico argentino que era el guitarrista con quien compartía escenario en Europa.
Por otra parte remarcó que “ yo siempre ando haciendo alguna cosa, trabajando con músicos de otros países de otras latitudes, con otros conocimientos musicales y yo agrego los míos y de ahí aprendemos unos de otros. Yo también aprendo, de la misma manera que aprendí a hablar francés. Yo hablo portugués también, todo el tiempo que viví en el sur de Brasil también aprendí a hablar la lengua”.
EL ESPECTACULO
Al consultarle sobre el espectáculo de esta noche desde las 21:30 que se ofrecerá en el Belgrano puso de relieve que “ como hay dos grupos, entonces se divide el espectáculo con el Chango Spasiuk, él con el quinteto inicia, luego aparecemos los dos tocando en dúo, yo acompaño temas que él toca, le voy dando los colores, o él acompaña mis colores, y como tercera parte, yo me presento con mis dos compañeros que son Bernardo González, en la guitarra y Roy Valenzuela que toca el contrabajo, y nosotros actuamos cuarenta minutos, al final se suma el Chango y su grupo y todos juntos tocaremos uno de esos temas tradicionales, que todos conocemos y que la gente desea escuchar, y que un grupo toca de una manera y el otro de otra, y sin embargo convergen en una misma identidad que es la música guaraní”.
REPERTORIO
Cuando preguntamos si en su repertorio había incluido temas que no pertenecen a la música guaraní fue categórico “no, yo acompaño a veces, por ejemplo hace poco fui a Japón, y allá grabamos un disco con un grupo- acaba de salir en Francia- que se llama ‘Encuentro’, con el bandoneonista Daniel Colin y un grupo, con el que hicimos un espectáculo en Japón, donde yo toqué música francesa y ellos tocaron mi chamamé, valseados, haciendo así un intercambio de culturas.
En cuanto al público japonés resaltó que no encasillan la música por su género, “ellos la consideran música. Al principio no sabían qué era el chamamé, porque antes que yo nadie había ido por ahí, durante muchos años expliqué la música de donde viene, porqué yo no toco tango, no es que no toque tango, sé hacerlo, sé tocar chacareras, lo trabajé y sé como es, pero yo difundo mi cultura que es la guaraní y cuando tengo la posibilidad de que otros colegas toquen la música que yo hago, yo toco los temas que ellos me ofrecen de su propia cultura, para hacer un intercambio musical, como hice cuando anduve de gira con un músico africano, nacido en la isla de Madagascar y un músico francés que se llama Marc Bertomiu, los tres hicimos una gira por toda la costa africana, estuvimos en Etiopía también, cada uno hacía la música de su propio país, luego los tres aprendíamos dos temas de otro y al final tocábamos seis temas, que no eran del repertorio que uno acostumbra a ejecutar, y así uno va sembrando, la gente con la que me encuentro aprende la música que yo toco y yo aprendo la de ellos, lo cual da la posibilidad de que haya una difusión de nuestra música.
CHACARERA
En otro pasaje puso de relieve que “yo me he enriquecido mucho comprendiendo los orígenes de las chacareras cuando ando por el norte de Africa, cuando ando por Túnez, Argelia, o me encuentro con músicos árabes, como ellos tocan sus músicas que se parecen tanto, tanto a las chacareras, que en realidad, las chacareras son músicas que han venido con los flamencos, de España, que fueron muchos años visitados por los árabes y nuestra música tiene mucho que ver con esos, la música guaraní tiene la espiritualidad del guaraní, del aborigen, que es lo que yo trato de mostrar a través de mis músicas”.