La especie de mayor prevalencia de escorpiones o alacranes en la ciudad es
la Tityus trivittatus, que es una especie ponzoñosa. La misma se reconoce
teniendo en cuenta las siguientes características: los ejemplares adultos
tienen hasta 6 cm de longitud, poseen una coloración castaña anaranjado con tres franjas de pigmentos más oscuras en el dorso, las pinzas poseen dedos largos y delgados, el aguijón (en el extremo posterior de la cola) lleva un tubérculo adicional en su base.
La mayoría de los escorpiones son activos en horas de la noche, pasando el
día ocultos bajo piedras, troncos, cortezas o en túneles que practican en el
terreno. Casi todas las especies son más activas en primavera y verano.
Es válido aclarar que los alacranes no atacan a los humanos, que las
picaduras ocurren por accidente, y que el arácnido pica como una forma de defensa ante un aplastamiento o compresión.
Es importante, tener en cuenta las siguientes estrategias de prevención: colocar en las rejillas o sumideros tela mosquitera; tapar los desagües de piletas de lavado o sanitarios; no colocarse ropa y calzado sin tener la precaución de sacudirlas; no dejar prendas ni calzados en el suelo, y mantener las vivienda libres de basura, escombros o maderas.
Ante la lesión provocada por un alacrán el paciente debe concurrir
urgente a una Guardia médica. Sólo un médico podrá dirimir el tratamiento a aplicar.