Con las actuaciones de Oscar Godoy, Soledad Dominino y dirección de Matías Aimino, se representará “Memorias del deseo” y “La Más fuerte”, de August Strindberg, con actuaciones de María Laura Bañón, Sonia Ibarra, María Victoria Williner, escenografía y vestuario: Noelia Villegas, Iluminación y sonido: Gastón Walker-Rodrigo Mateo, Asistencia de dirección: Martín Tenorio, Traducción: Carlos Liscano y Dirección Gustavo Poggi. En ambas la fotografía estuvo a cargo de María Eva Visconti.
Las reservas pueden realizarse al 503124 o en boletería del teatro de 16 a 20 horas. La capacidad es limitada.
MEMORIAS DEL DESEO
Data de un año el primer estreno de la obra completa entre abril y mayo del 2012. Por entonces después de un proceso íntimo de producción y ensayos, subieron al escenario los actores Oscar Godoy y Soledad Dominino, dirigidos por Matías Aimino. Después de cuatro funciones en el teatro Lasserre, se mostró en Ceres, Vila y actualmente se presentó para la pre-selección de la Fiesta Nacional del Teatro en Santa Fe.
La escenografía y el vestuario es del Teatro del Abra y la selección musical pertenece a Alejandro Menardi.
-¿Cómo fue la repercusión que tuvo la obra en los lugares donde se presentó?
-Es difícil crear la certeza, uno va creando una suerte de imagen de la recepción que va teniendo la obra y esa imagen surge a partir de la afectividad y lo que uno cree. También vas viendo logros y defectos, pero en general, como críticas positivas se podría recopilar que algunos destacan que les interesó la actuación de alguno de los dos actores, otros la iluminación, la escenografía que empieza a tener sentido en la puesta en general, llegando a imágenes poéticas. También destacaron la dramaturgia, la música escogida por Alejandro Menardi que hizo una selección muy interesante. El tiempo de la obra puedo sospechar que puede ser no tan apresurado como ciertos otros espectáculos incluso el tiempo televisivo, la obra tiene más bien una temporalidad lenta que se va construyendo. A veces eso puede ir en contra del hábito que ha desarrollado el espectador, esa puede ser una crítica aceptable….
NUEVOS MATICES
-¿Cómo fue el proceso creativo?
-Fue arduo e incluso nunca termina. Ese es un problema mío, nunca encuentro que un producto artístico haya alcanzado un estado de perfección. Me pasa que puedo tomar desde la literatura un escrito de hace quince años, seguramente lo releo, le hago algunas modificaciones y con esta obra pasa lo mismo. Cuando la ensayamos días antes para alguna función van surgiendo cuestiones y uno va advirtiendo que algunas cosas podrían transformarse, de manera que en algún sentido la obra está en permanente construcción.
-Podrían decir que la base de lo representado… está
-Si, claro, la base estaría en lo que se logró para el estreno, pero podríamos decir que en cada ensayo se van logrando nuevos matices. Eso hace que en el conjunto pueda aparecer algún cambio sustancioso. A dos días de la función estamos cambiando esto y bueno pero tenemos la posibilidad porque no hacerlo…
-¿Cómo surge la dramaturgia de Memorias del deseo?
-La dramaturgia la escribí yo progresivamente, ya estábamos trabajando con los actores tenía una base, una idea y algunas páginas escritas surgidas del trabajo y la charla con los actores, así surgieron también otras escenas y se completó la dramaturgia.
PRIMERA OBRA
-¿De qué manera abordaron el texto?
-Fue un proceso de búsqueda técnica, partamos de la base que es la primera obra que yo dirijo entonces ponerme en el rol de director implicó romper otros roles previos que yo había asumido, por ejemplo el de actor, escenógrafo y dramaturgo que ya había ejercido antes. En algún sentido estaba frente a la necesidad de construir una nueva función a partir de mis funciones anteriores y de la experiencia de haber trabajado con otros directores. Fue un proceso de búsqueda y descubrimiento del rol simultáneamente con el proceso construcción de la obra. De todos modos creo que los roles uno los va construyendo permanentemente. Mientras ejercí como arquitecto -que lo hice durante 8 años- nunca sentí que ya había terminado de cumplir el rol y que sabía cómo enfrentarme a todas las situaciones que se podían presentar. Creo que uno puede en algunos momentos de su vida ejercer alguna actividad u oficio profesional, tener un poco más aceitado el lugar desde dónde. Pero si ese lugar se transforma en definitivo creo que a esa persona le deja de interesar. Lo interesante de un rol es que está en permanente proceso de construcción. A su vez creo que en menor medida esto le ocurre a todos los directores en general. Puede haber directores, contextos o situaciones diferentes, incluso el proceso de creación de una estética está siempre en permanente cambio. El arte nos impone nuevos desafíos estéticos y estamos siempre en construcción de eso.
-¿Cuál es el argumento de la obra?
-Si el sentido de la obra lo pudiéramos comunicar en forma directa mediante dos o tres frases no haría falta ir a verla. Creo que el sentido en la medida que es una construcción entre el espectáculo artístico y el espectador, es algo que construye el espectador en función de cosas que él pone también. Si nos quedamos en el plano de los acontecimientos podemos decir que el argumento de la obra, consiste en un hombre y una mujer que se encuentran en una pequeña iglesia rural abandonada en el campo de la familia Tesaro. No hay una voluntad de exaltar la gesta piamontesa, simplemente me interesaba trabajar un momento histórico que es la década de 1940, no en el sentido político, sino situar un hecho en ese período. La mujer es propietaria del campo y por lo tanto de la capilla rural, aparece un historiador que está haciendo un informe para el anuario de una academia de historia. Progresivamente cada uno de los dos parece reconocer en el otro un amor de juventud y eso auspicia un encuentro entre ellos. Ese encuentro no necesariamente está auspiciando una relación posterior sino que ese reconocimiento en el otro no fue ese amor de juventud.
-¿Qué guarda de lo teatral la obra?
-Lo teatral entendido como una adecuada y efectiva armonización de los diversos componentes que tiene la obra, considerando las actuaciones, la música, la dramaturgia, la iluminación, la puesta en escena, están apelando a un montón de sentidos, están comprometidos nuestro placer auditivo y nuestro placer visual e intelectual. Creo que si algo tiene de teatral la obra es una adecuada combinación de todos estos elementos.