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Porque compartiendo se aprende mejor

El jueves 26 de junio pasado, alumnos de 5º año de la modalidad de Comunicación Arte y Diseño (CAD) de la EEM Nº 505 “Mahatma Gandhi”, acompañados por la profesora de Lenguajes Artísticos Fabiana Kestler, compartieron una jornada recreativa junto a niños de Nivel inicial y primer grado de la Escuela Nº 1343 “Amancay”, con la idea de fortalecer valores como la cooperación y el compañerismo.

Luego de entregarles libros de cuentos y adivinanzas, que fueron confeccionados junto a los docentes Ivana Paulón y Mercedes Gamarra, los jóvenes compartieron juegos, galletitas y caramelos con los pequeños, que les devolvieron gestos de cariños y respeto. “Me sorprendió el buen comportamiento y el orden que mantuvieron los chicos. Y las señoritas, nos recibieron muy bien”, cuenta a LA OPINION Magdalena Belizán, una de las alumnas.

Para los estudiantes de 5º año de la Escuela “Mahatma Gandhi”, esta jornada no significó un mero recreo. “Este es un modo de sentirnos útiles y valorados”, comparte Yamila Martínez, que después de esta experiencia está pensando en la posibilidad de seguir la carrera de maestra jardinera. “El modo en el que logré comunicarme con los chicos, me hace pensar en la profesión para mi futuro, pero esto lo estoy evaluando porque también me gustan otros profesorados”.

Con la idea de multiplicar actividades que fomenten valores como el compañerismo, la cooperación y, por qué no, su auto conocimiento, los alumnos ya están planeando visitas a otras escuelas o instituciones de la ciudad, reconociendo también que este es un modo de construir una sociedad menos violenta y más inclusiva.

Los alumnos que participaron de esta experiencia son: Beccaria, Damarís; Belizán, Magdalena; Compagnucci, Agustina; Guerra, Santiago; Martínez, Yamila; Perren, Alejandro; Platini, Florencia; Segovia, Franco.


LO MEJOR DE

UNO MISMO

Ubicada en el barrio 17 de Octubre, la EEM Nº 505 “Mahatma Gandhi”, creada en 2008, es una escuela de la que muchos rafaelinos aún desconocen su nombre o su ubicación, pero de la que sus alumnos manifiestan orgullosos su cariño, destacando principalmente el sentirse acompañados.

“Muchos creen que por estar en una barrio periférico de la ciudad, aquí siempre hay violencia, sin embargo, ocurre lo contrario. Si bien es cierto que a veces hay problemas, como en todos lados, y al igual que en otros barrios de la ciudad, este barrio tiene cosas positivas. En la escuela yo me siento apoyada y comprendida por la directora y por los docentes”, afirma Magdalena Belizán, para agregar que “ellos siempre están predispuestos al diálogo; me hacen sentir contenida”.

“Además siempre nos estimulan a hacer actividades en las que sale lo mejor de nosotros, como en las obras de teatro, las intervenciones artísticas, los viajes. Esas actividades permiten que nos conozcamos más entre nosotros y que hayamos generado un vínculo fuerte e inolvidable. Ahora que estoy en 5º, no me quiero ir de la escuela”, agrega Yamila Martínez.

Su entusiasmo refuerza la idea de M. Gandhi cuando decía que: “La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la humanidad?”.

Autor: María Florencia Forni

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