Información General

Piden investigar a encubridores

"Nosotros no pretendemos sólo que se haga justicia con el abusador. También queremos saber por qué hubo silencio y eventualmente encubrimiento, más allá de que ese delito pueda haber prescripto". Las palabras corrieron por cuenta del abogado querellante de la primera de las víctimas que denunció al cura Justo José Ilarraz por abusos sexuales cometidos en el Seminario Menor de Paraná contra adolescentes que estaban iniciando la carrera religiosa.

Se trata del abogado paranaense Marcos Rodríguez Allende quien, junto a un grupo de letrados que incluye entre otros a Walter Rolandelli, representará a la primera de las víctimas que brindó su testimonio sobre los actos a los que lo sometió el sacerdote Ilarraz cuando tenía 15 años y estaba en el Seminario Menor.

Las sospechas sobre el sacerdote apuntan inicialmente a que habría abusado de una importante cantidad de jóvenes entre 1984 y 1992 (denuncias periodísticas hablan de 50 víctimas), cuando estaba al frente de esa instancia religiosa y tenía bajo su tutela a los jovencitos, aunque en la estrategia de la querella los márgenes temporales de su accionar delictivo no están tan claros. Y lo que es más importante, el accionar se orientará a determinar no sólo la responsabilidad del cura, sino también de las autoridades del Arzobispado de Paraná que nunca dieron intervención a la Justicia por los hechos de los que tuvieron conocimiento.

"Cuando el juez Alejandro Grippo resuelva los diferentes planteos que hizo el Ministerio Público Fiscal, presentaremos nuestro pedido para constituirnos como querellantes en esta primera denuncia", señaló el letrado, más allá de que la intención es representar a otras víctimas (Fuente: La Capital).

Autor: Redacción

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web