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Pesca: masa para carnada

Pesca: masas para carnada


BOGAS: Una especie para probar masas como carnada.



Sin dudas uno de las mejores carnadas es el tripero de

sábalo que sirve para casi todas las especies, es fácil de conseguir y no es

tan caro. No obstante ello a muchos aficionados les gusta intentar con otros

tipos de carnadas que pueden ser alternativas al clásico tripero, que mejoran

el rendimiento con algunas especies o simplemente porque les gusta investigar,

probar nuevas técnicas y que pescan por diversión mas que por conseguir un

pescado para la mesa. Tengamos en cuenta que en otras provincias como

Corrientes y Buenos Aires se utilizan mucho y con muy buenos resultados. Un

lector nos pasó algunas recetas de masa para carnada que funcionan muy bien con

la boga y una para el sábalo.

MASA 1 (para sábalo): moler en la licuadora 3 tazas de

alimento para gatos marca “GATI pescado”, luego mezclarle dos o tres cucharadas

de NESQUIK chocolate y 1 o 2 tazas de rebozador marca PREFERIDO, agregarle agua

y formar bolitas. El rebozador tiene una especie de liga que hace que las

bolitas no se desarmen por lo que no hace falta hervirla.

MASA 2 (Bogas): se mezclan por partes iguales harina de

maíz y harina de trigo, se le agrega una cucharada de azúcar, clara de huevo

para aglutinar y saborizante: ajo en polvo, mostaza, queso rallado, condimento

para pizza (probar distintas combinaciones). Se amasa formando unos cilindros de

dos centímetros y luego se los cocina en agua hirviendo unos 10 ó 15 minutos.

Luego se los guarda en la heladera envueltos en papel film. Al momento de

utilizarlo se cortan unos trozos chicos y se colocan cubriendo todo el anzuelo

en forma de pera.

MASA 3 (boga): Mezclar harina de trigo, harina de maíz en

partes iguales, luego agregarle cacao, pimienta, un chorro de aceite, colorante

rojo, huevo y sal. Se hace una masa lo más blanda posible pero que se pueda

amasar sin que se pegue, se hacen los cilindros, se le da un hervor y se guarda

en heladera.   


Cuchillos: cuidados del filo y otras yerbas


Respondiendo las consultas de algunos lectores respecto

del cuidado que merecen nuestros cuchillos voy a aclarar algunos “mitos”

respecto de los mismos.


No

hay que lavar con agua caliente los cuchillos porque se destemplan: FALSO. El temple es un tratamiento térmico que se le

hace al acero y que le otorga dureza, flexibilidad, tenacidad. Este tratamiento

consta de dos etapas: el temple propiamente dicho y el revenido. En la primera

se calienta el acero hasta los 1000 º C o más y luego se lo enfría abruptamente

en agua, aceite u otros líquidos. Esto le confiere gran dureza al acero pero lo

deja como un vidrio, tan duro que cualquier golpe lo partiría. Por eso se hace

la segunda etapa, el revenido, que consiste en calentar el acero hasta unos 750

grados aproximadamente (las temperaturas dependen del tipo de acero) para luego

dejarlo enfriar lentamente. Esta fase le otorga elasticidad y flexibilidad al

acero. El agua con que lavamos la vajilla rara vez supera los 80º C así que es

imposible que altere las características del temple de los cuchillos.

Luego

de utilizar un cuchillo hay que limpiarlo con un papel o trapo seco dejándole

una película grasa que lo protegerá:

FALSO. Las grasas animales se pudren fácilmente formando ácidos que atacan las

hojas de los cuchillos especialmente a aquellas con gran contenido de carbono.

Luego de usarlo el cuchillo debe ser lavado con agua y detergente a fin de

eliminar cualquier resto de grasa animal. Luego si no se lo va a usar por mucho

tiempo se lo puede lubricar con aceite mineral. La vaselina líquida que se usa

en las dietas es muy buena para ello ya que no requiere una limpieza previa

antes de usarlo nuevamente.

Las

chairas que sirven son las lisas:

FALSO. Hay chairas que se utilizan para afilar y que pueden ser rayadas o con

polvo de diamante. Estas sirven para quitar las rebabas del filo que se

originan con el uso y para dar un afilado muy fino.  Por supuesto, también vienen las chairas

lisas que sirven para “asentar” el filo es decir no “comen” sino que acomodan

las rebabas del filo reviviendo el mismo. Tanto unas como otras son buenas para

la función que fueron construidas.

No

hay que afilar cuchillos en amoladora eléctrica: CIERTO. Las amoladoras eléctricas tienen mucha velocidad

y el roce continuo con la hoja la recalienta hasta el punto de ponerse al rojo

el filo y provocando el destemple y perdida definitiva del filo y del cuchillo.

Los cuchillos, salvo que uno sea un experto, deben afilarse en forma manual sin

herramientas eléctricas.




Cocina:

dos con surubí


Surubí a la pizza


Ingredientes: 8 rodajas de

surubí; 1/2 kg de Queso cremoso; Salsa pomarola; jugo de 2 limones; Sal.

Preparación: Preparar brasas

bien encendidas sobre una parrilla fría y colocar las rodajas de surubí

previamente salpimentadas sobre las brasas. Cocinar a plena brasa por 1/2 hora,

hasta que tome un color dorado fuerte pero sin que se quemen. Luego, dar vuelta

las rodajas e inmediatamente rociarlas con el jugo de limón. Cubrir todo con la

salsa pomarola y colocar el queso en trozos. Cocinar por 15 minutos sobre la

brasa. Si se quiere puede mezclar el queso cremoso con 150 gr de roquefort.



Cazuela de surubí


Ingredientes: 1 1/2 kilo de

surubí; 1/2 taza de aceite; 3 dientes de ajo; 3 cebollas grandes; 3 pimientos;

300 grs. de puré de tomate; 1 ramito de perejil; 2 cubitos de caldo de verduras

1/2 vaso de vino blanco; sal, pimienta, pimentón


Preparación:

Se corta el surubí en trozos, desechando todas las partes oscuras y la grasa.

Se le pone abundante limón y se sala a gusto. Se deja macerar mientras se

prepara la salsa. Se ponen en una cazuela o cacerola los ajos, la cebolla

cortada en aros, los pimientos cortados en tiras y el puré de tomate. Se cubre

con parte del caldo de verduras y se deja evaporar unos minutos (10' más o menos).

Pasado este tiempo se agrega el vino, se deja evaporar unos minutos y se ponen

los trozos de surubí, se cubre nuevamente con el caldo de verduras y se deja

cocinar destapado, a fuego moderado, por unos 15' o hasta que el pescado se

note cocido, dando a la cazuela un movimiento de vaivén para que el plato no se

pegue. Se rectifica la sazón con sal, pimienta y pimentón a gusto.

Autor: Redacción

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