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Para mis angelitos con todo mi amor

Por María Alicia Cavalié. - Con el término hipoterapia, se denomina la alternativa terapéutica basada en la utilización del movimiento multidimensional del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales.

La hipoterapia ha demostrado en numerosas ocasiones sus resultados positivos: niños autistas, incapaces de mostrar afecto hacia sus seres más allegados, son capaces de abrazar a su caballo; jóvenes en silla de ruedas han logrado "caminar"; niños hiperactivos logran alcanzar estados de relajación... son algunos de los "milagros" que el trote de un caballo puede llegar a conseguir.

La hipoterapia se basa en el aprovechamiento del movimiento del caballo para la estimulación de los músculos y articulaciones del jinete (en este caso, angelito).

De esta forma, se convierte en el único tratamiento por medio del cual el angelito está expuesto a movimientos de vaivén que son enormemente similares a los que realiza el cuerpo humano al caminar. Esto supone que no se enfrenta pasivamente al movimiento, sino que se ve obligado a reaccionar frente a una serie de estímulos producidos por el trote del caballo. Debe adaptarse y responder frente múltiples y diferentes sensaciones.

Se produce así una reacción que no es sólo muscular sino también sensorial. Afecta a todo el cuerpo y se experimenta una mejoría global.

A nivel físico la hipoterapia ha demostrado ser capaz de mejorar el equilibrio y la movilidad, de ahí la utilización con angelitos que sufren diferentes parálisis. Pero actúa también en otros planos como el de la comunicación y del comportamiento.

De hecho, esta terapia se utiliza en gran medida con personas que sufren dificultades para ingresar dentro de la sociedad.

El caballo al trote transmite al jinete un total de 110 movimientos diferentes por minuto, en consecuencia no hay ni un solo músculo ni zona corporal, desde el coxis hasta la cabeza, al que no se transmita un estímulo. Todo ello en conjunto, produce que el angelito pueda ser capaz de experimentar sensaciones que nunca antes ha vivido. La hipoterapia supone una actitud activa, y el angelito deberá realizar movimientos para estirarse, relajarse, mejorar la coordinación y el equilibrio... Pero si hay un punto diferenciador, que influye muy notablemente en la obtención de resultados positivos, es que la hipoterapia es asumida como una diversión. Se desarrolla al aire libre, pudiendo disfrutar de cuanto le rodea, no en un lugar cerrado lleno de máquinas que en cierta medida pueden suponer una amenaza. Montar a caballo es una terapia, pero es también una diversión y sólo explotando correctamente ambas vertientes se conseguirán los mejores resultados.

El hecho de montar un caballo, rompe el aislamiento de la persona con respecto al mundo, poniéndolo en igualdad de condiciones con respecto al jinete sano. No cabe duda que montando se consigue superar el temor, mejorar la confianza y la capacidad de concentración; al tiempo que hace perder las tensiones e inhibiciones físicas y emocionales. Esto hace que la hipoterapia resulte efectiva no sólo con angelitos, sino también con personas que presentan problemas de inadaptación social. Todo ello se consigue gracias a que el caballo ha demostrado ser un animal enormemente perceptivo, de inmediato se dará cuenta de que la persona es diferente a los demás y por ello se comportará de forma diferente a como lo haría con cualquier otro jinete.

Son muchos los buenos resultados conseguidos y llenan de esperanza, pero no podemos pensar que se trata de una "cura milagrosa". La hipoterapia está considerada como un tratamiento alternativo, pero también complementario a los que se utilizan habitualmente. Se ha demostrado que con él se pueden obtener nuevos estímulos complementarios a los conseguidos con tratamientos tradicionales.

Debemos tener claro que el objetivo de la hipoterapia nunca es que el angelito aprenda a montar, simplemente deberá colocarse sobre el caballo, acompañado en todo momento por el fisioterapeuta quien vigilará que se adopten las posiciones que faciliten la circulación sanguínea, mejoren el equilibrio y el sentido espacial.

Actualmente la hipoterapia no es una actividad muy extendida en nuestro país, son escasos los profesionales que controlan esta terapia y aún menos los lugares a los que poder acudir.

Autor: Redacción

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