Este viernes 21 de diciembre a las 20 horas serán ordenados tres sacerdotes de la diócesis de Rafaela en la Catedral San Rafael durante una ceremonia presidida por el administrador apostólico Carlos Franzini (ex obispo, el 9 de febrero asumirá como arzobispo de Mendoza, cuya despedida es el 1 de febrero).
Se trata de los diáconos Ariel Botto (oriundo de San Vicente), Oscar Barreto (San Guillermo) y Jonatan Delfino (Suardi), quienes actualmente se desempeñan en las parroquias de Fátima, Sagrado Corazón de Jesús -ambas de nuestra ciudad- y Nuestra Señora del Carmen, de Ceres, respectivamente.
Recordemos que en el caso de Botto y Delfino fueron ordenados diáconos el 7 de setiembre pasado junto al rafaelino Danilo Monti, quien fue ordenado diácono permanente, y Barreto el 19 de noviembre de 2010 junto a Cristian Guri en el templo mayor de la Diócesis. Los tres estudiaron en el Seminario Arquidiocesano de Paraná Nuestra Señora del Cenáculo.
LOS TESTIMONIOS
Unos días antes de estas ordenaciones sacerdotales, este cronista entrevistó telefónicamente a cada uno de los tres seminaristas y a continuación se brindan sus testimonios.
Oscar Alejandro "Cachito" Barreto hace 33 años nació en San Guillermo (departamento San Cristóbal), siendo hijo de Elba Burella y Eduardo Barreto, tiene 14 hermanos y 34 sobrinos. Realizó los estudios primarios y secundarios en la citada localidad.
"Siempre estuve vinculado a la parroquia mientras Dios iba obrando silenciosamente. A los 21 años participé de un retiro con el padre José María Mezzabarba (actual párroco de Santa Rosa de Lima), lo que me fue encaminando en el encuentro vocacional. Luego hice otro retiro en la Abadía Nuestra Señora de la Esperanza", confiesa a LA OPINION.
A su turno, Jonatan Delfino tiene 30 años, es hijo de Olga Giordano y Víctor Delfino, cuya familia se completa con sus hermanos Ulises y Ornela. Cursó la primaria y la secundaria en Suardi, también departamento San Cristóbal.
"La vocación surgió en los grupos juveniles cuando era párroco Gustavo Zurbriggen (hoy obispo coadjutor de la prelatura de Deán Funes, provincia de Córdoba) y de manera más sistemática en el encuentro de discernimiento", expresa a este Diario, mientras estuvo trabajando durante dos años en dos negocios previo al ingreso al seminario.
Finalmente, el más joven de los tres es Ariel Botto nacido en San Vicente (departamento Castellanos) hace 26 años, siendo su mamá Mabel Botto y tiene 4 hermanos, lugar donde también viven sus abuelos. Los estudios primarios y secundarios los cursó en esa vecina localidad.
"Desde chico fui monaguillo en la parroquia durante la época de Faustino Torralbo (actual párroco de Zenón Pereyra) y Héctor Borgeat (hoy párroco en San Cristóbal). En la secundaria sentí un llamado a la vida sacerdotal en forma serena y en la cotidianeidad. Luego de hablar con monseñor Franzini realicé un curso de discernimiento vocacional en el Monasterio y estuve acompañado por otros sacerdotes", destaca.