CARACAS, 5 (AFP-NA). - Opositores marcharon este viernes
para reclamar la liberación del líder radical Leopoldo López,
acusado formalmente por la fiscalía de incitar a la violencia
mientras el gobierno lo señala de promover un golpe de Estado en
Venezuela, sacudida por dos meses de protestas que dejan 39 muertos.
López "fue acusado el día de hoy (viernes). Al tribunal le
corresponde fijar la audiencia" por los delitos de "instigación
pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio
en grado de determinador y asociación para delinquir", dijo en
rueda de prensa la fiscal general Luis Ortega Díaz, sin dar más
detalles del caso.
La acusación formal se produce a horas del inicio de una
manifestación bajo el lema "Liberen a Leopoldo" y que desafiará
nuevamente al presidente Nicolás Maduro con una ruta que aspira
llegar al Palacio de Justicia, en el centro de Caracas, territorio
del chavismo por el que no ha podido transitar una media decena de
marchas opositoras, algunas concluidas entre refriegas callejeras
con policías antimotines.
La marcha debe arrancar en Plaza Brión (este), el mismo sitio
donde el 18 de febrero se entregó a la justicia López, un
ambicioso economista de 42 años egresado de Harvard y líder del
partido Voluntad Popular, en el ala radical de la opositora
coalición Mesa de la Unidad Democrática.
Es una "marcha pacífica hacia el Palacio de Justicia para
exigir que liberen a Leopoldo López", señala la convocatoria de
Voluntad Popular, que hasta el mediodía no se había pronunciado
sobre el inicio del proceso formal en contra del opositor.
DOS MESES DE PROTESTAS
La movilización, la tercera en esta semana, marca también dos
meses de las manifestaciones opositoras, iniciadas por estudiantes
de San Cristóbal (oeste) contra la inseguridad y que se han
extendido a otras localidades multiplicando reclamos contra la
crisis económica, la represión policial y la detención de opositores.
El gobierno socialista de Maduro -heredero político de Hugo
Chávez- no ceja en denunciar que todo es parte de un plan de golpe
de Estado con patrocinio de sectores estadounidenses y
colombianos, y la ayuda de una campaña mediática internacional
antivenezolana.
Las protestas han dejado 39 muertos, 608 lesionados y 192
personas bajo proceso judicial, entre ellos el mismo López y dos
alcaldes. Otra líder radical opositora, María Corina Machado, fue
destituida como diputada por la Asamblea Nacional y el Tribunal
Supremo de Justicia.
Las protestas han ido a la baja en número e intensidad, pero se
mantienen movilizaciones en algunas ciudades, principalmente en
Caracas, donde el municipio opositor de Chacao (este) vive
habituales choques nocturnos entre manifestantes armados con
piedras y bombas incendiarias y antimotines que responden con
gases lacrimógenos.