“Aquella normalidad que conocimos ya no existe”, subrayó Alberto Fernández, quien además vaticinó que próximamente vendrá una “normalidad del barbijo, la normalidad de no abrazarnos, no darnos un beso”.
“Hagámonos de paciencia. Hacer la cuarentena no es un sacrificio, sacrificio es que nos hagan sufrir no que cuidemos nuestra salud“, concluyó.