Desde Chile, nos llegan noticias de “nuestra” soprano, la rafaelina Natalia Lemercier, quien debutó con gran éxito de público y crítica el 19 y 22 de junio, en el rol de Lucrezia Borgia en la ópera del mismo nombre del autor Gaetano Donizetti, considerado uno de los padres del “belcanto”.
¿Qué es el belcanto? Es el estilo de canto basado en lo que sería una “filigrana”de canto, o sea, el “legato”, fraseos melodiosos, pianissimos, contrariamente al mito de que cantar ópera sea sólo cantar fuerte y “disparar agudos”.
Natalia se especializó en este estilo en Italia (donde reside desde 2003) junto a su maestra y mayor sostenedora, la mezzosoprano italiana Franca Mattiucci, quien fue además profesora de otro gran tenor argentino, Marcelo Alvarez.
Aunque Natalia ya debutó con varios roles en Italia, Alemania, China, España, como siempre, faltaba el reconocimiento “local”, o al menos, en Sudamérica. En diciembre de 2011 tuvo la posibilidad de cubrir uno de los roles de “La viuda alegre” en el Teatro Colón de Buenos Aires. Durante ese período, sufrió un esguince, lo que no impidió que realizara las funciones y viajara a Chile para audicionar el rol de Donna Anna del « Don Giovanni » de Mozart. Tan satisfactoria fue su audición, que no sólo obtuvo el rol, sino que le ofrecieron debutar en “Lucrezia Borgia”, uno de los hitos del belcanto y rol dificilísimo temido hasta por las mejores sopranos.
Este era un doble desafío, no sólo musical, sino porque el personaje de la ópera poco tiene que ver con la verdadera Lucrezia, está basado en el mito de la “envenenadora”, que en la ópera, encuentra a su hijo abandonado y en su sed de venganza termina asesinándolo sin querer. Esto implicó para Natalia una dedicación full-time de 4 meses que desembocó en el debut ante el público chileno el pasado mes de junio.
El elenco multinacional (tenor coreano, bajo ruso, mezzosoprano chilena, protagonista argentina) fue muy elogiado en todas sus actuaciones.