CORDOBA, 4 (NA). - Dos bebas siamesas nacieron unidas por el tórax en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, y su estado de salud es delicado, según indicaron los médicos que las asisten. Las pequeñas están también conectadas por el abdomen, tienen una fusión cardíaca y comparten el hígado.
"Por el tipo de unión que presentan, su estado es delicado", informó el ministro de Salud provincial, Oscar González, dado que las bebés están en la sala de terapia intensiva y están conectadas a un respirador artificial.
Cada una de las pequeñas pesaron aproximadamente 2,5 kilos cada una y sus padres son oriundos del interior de la provincia de Córdoba.
"Están conectadas y estables. Durante las próximas horas serán sometidas a una serie de estudios que permitirán conocer con exactitud su situación", dijo Víctor Juri, director del centro de salud donde nacieron las siamesas.
También evaluó a las niñas Víctor Defagó, jefe del servicio de Cirugía del Hospital Privado y del Hospital de Niños, quien separó a las siamesas Velázquez en 2005 y a las Gatti en 1994.
Cuando Juri comentó el compartimiento de parte de corazón, indicó que "no son dos corazones pegados ni un sólo corazón, son corazones que se fusionaron por un defecto embrionario severo".
La gestación de siameses ocurre en uno de cada 50 mil a 200 mil nacimientos, y sólo sobrevive aproximadamente entre el 20 y el 30 por ciento. Es más frecuente en mujeres: la relación con el sexo masculino es de tres a uno.
Las siamesas puntanas, Paula y Antonia Velázquez, cuyos padres son oriundos de Villa Mercedes, San Luis, nacieron en marzo de 2005 y fueron separadas en noviembre de ese año. Estaban unidas por la pelvis y hoy están en perfecto estado de salud.
En tanto las siamesas cordobesas, Araceli y Cecilia Gatti nacieron unidas por el abdomen y el pecho y compartían el hígado, y fueron separadas en 1994 en una cirugía que duró 12 horas.