En la madrugada de ayer un hombre de 47 años murió tras despistar en la Ruta Nacional 168 camino a Paraná.
El suceso ocurrió pasadas las 3.30 a la altura del primer aliviador. La víctima, identificada como Jorge Contas, iba a bordo de un Peugeot 504 color rojo cuando perdió el control de su vehículo y salió del camino.
Hasta el momento se desconocen los motivos que provocaron el fatal accidente. Por ende, en la zona se realizan una serie de peritajes para determinar las causas. En el lugar trabajó personal de Bomberos, el 103 y la Policía de Investigaciones (PDI).
LO MATÓ Y LO ENTERRO
ABAJO DE LA CAMA
La víctima fue identificada como Fidel Ernesto Rosales, quien según el testimonio de su madre se fue de su casa en compañía de otro muchacho, y que desde entonces no tenían noticias sobre su paradero.
Con los datos aportados por los familiares de Rosales, los policías se dirigieron a una vivienda de La República al 8600, donde fueron atendidos por el sujeto que la madre de la víctima había señalado como la persona que estuvo con su hijo.
Da cuenta la agencia NA que el joven respondió con evasivas un interrogatorio que le realizaron en la puerta de su domicilio, lo que llevó a los investigadores a ingresar a la casa con la autorización de la dueña del lugar, y proceder a una requisa exhaustiva.
De esta forma, los uniformados encontraron debajo de una cama el cuerpo sin vida de Rosales, quien estaba envuelto en una sábana maniatado y sin vestimenta.
Según los primeros exámenes médicos, el muchacho presentaba una profunda herida de arma blanca en la nuca.
De inmediato, el joven dueño de casa, de 23 años de edad, quedó detenido a disposición de una fiscal, conociéndose que en la casa donde fue hallado el cadáver, la Policía halló varios blister con psicotrópicos y bebidas alcohólicas.
Por otra parte, trascendió que algunos familiares de las partes dijeron que ambos "eran amigos, y estaban siempre juntos consumiendo drogas".