En una sucursal bancaria sita en la esquina de las calles Belgrano y Buenos Aires, en pleno centro de la capital misionera de Posadas, un hombre de 62 años murió atragantado con un chipá mientras esperaba ser atendido.
Se trató de Domingo Silva, quien comenzó a exhibir graves dificultades para respirar después de que un trozo de chipá quedara alojado en sus vías superiores.
Trabajadores del banco lo socorrieron y lograron remover lo que provocaba la obstrucción, aunque el hombre ya se encontraba inconsciente.
Al arribar personal de una ambulancia se dio inicio a maniobras de reanimación cardiopulmonar en un intento por salvarle la vida, pero lamentablemente no se logró el cometido.