LA RIOJA, 18 (NA).- El ex jefe del Ejército César Milani declaró ayer en La Rioja en el marco del juicio que se le sigue por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar, donde expresó su "solidaridad a la familia" de Pedro Olivera, uno de sus denunciantes, y aseguró que "nunca" en su vida torturó, mató ni secuestró.
"Nunca en mi vida torturé, maté, secuestré, ni privé de la libertad a nadie, ni cometí ningún acto que podría ser considerado violatorio de los derechos humanos. Mis antecedentes familiares, ideológicos, personales, mi vida, mi sacrificio en el Ejército, y mi lealtad con el pueblo y los soldados lo demuestran", sostuvo Milani en su pasaje de su declaración durante la primera jornada del juicio.
El jefe del Ejército durante la gestión de Cristina Kirchner, quien está detenido en Campo de Mayo y fue trasladado en avión a La Rioja, es juzgado junto a otros 12 imputados por el Tribunal Oral Federal de esa provincia a raíz del secuestro y las torturas que sufrieron en marzo de 1977 Pedro Olivera y su hijo Ramón.
"Esta es la primera vez desde 2013 que puedo explicar los hechos", dijo Milani, quien advirtió que "ningún subjefe del ejército de La Rioja está procesado o detenido por esto". Luego de interrumpir su declaración al mostrarse conmovido, el militar dijo: "Tengo un profundo respeto por todas las víctimas del gobierno militar y tienen toda mi solidaridad porque sé hoy en día como lo sabe la sociedad argentina, los desaparecidos, las torturas, los tormentos".
"Mi solidaridad a la familia Olivera. Todo ese sufrimiento de la familia Olivera termina donde empieza el sufrimiento de la familia Milani que injusta y arbitrariamente" es acusado, agregó. E insistió: "Nunca jamás en mi vida hice un procedimiento nocturno con soldados en forma violenta. Yo no tenía cara de nazi. No era mi perfil".
Antes de que las querellas le hicieran preguntas, Milani leyó una carta que le envió la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, con quien mantiene una buena relación. "Querido César, gracias por tu carta y tus hijos y nieta. Todo fue un regalo. Sé que no es fácil el encierro, pero cuando un hombre es libre como vos, no existe los muros. Un abrazo grande", escribió Bonafini en la misiva.