Información General

Meteoritos en Rafaela

No es una profecía rafaelina como la del calendario maya que pronostica el fin del mundo, son los meteoritos que “cayeron” en Rafaela posteriormente a ser descubiertos en Campo del Cielo, la extensa región chaco-santiagueña que fue minada de meteoritos hace miles de años y que atrajo la atención de muchos expedicionarios que buscaban tesoros.

La importancia de estos meteoritos y otros que se encontraron en el lugar está dada por la información que brindan a los científicos sobre la historia del sistema solar, ya que si bien cayeron hace unos 4.000 años, tiempo estimado por estudio de carbono 14, estos cuerpos sólidos se formaron hace 4.500 millones de años aproximadamente.

Esta zona se hizo famosa también por el descubrimiento del segundo meteorito más grande del mundo, El Chaco, de 37 toneladas. El último hallazgo de un meteorito en Campo del Cielo fue publicado en un artículo escrito por Blanca Stoffel para LA OPINION, en mayo de 2011, que daba cuenta del hallazgo de un meteorito de 10 toneladas por parte de la Dirección de Minería de Santiago del Estero.


ORIGEN COSMICO

José Comas Sola en su libro Astronomía, edición de 1973, afirmaba sobre este fenómeno. “La caída de piedras del cielo fue negada por la ciencia oficial hasta fines del siglo XVIII, y el propio Lavoisier afirmaba todavía ante la Academia de Ciencias de París, en 1792, que tales cuerpos no era más que piedras terrestres alteradas por el rayo. Chladini fue también el primero que, en 1794, afirmó el origen cósmico de estas piedras.”

“Al geólogo Daubrée se le debe la primera clasificación lógica de los meteoritos. Desde luego, estas piedras, en general, están constituidas casi exclusivamente de hierro casi puro o nativo, o también en estado de sulfuro o de protóxido, acompañado de porciones de níquel y de cobalto. Otras veces, y esto tampoco es nada raro, aparecen gránulos de hierro diseminados en una masa pétrea que contiene también silicatos, cobre, estaño, manganeso, aluminio, sodio, fósforo y otros cuerpos.”


LOS METEORITOS:

BIENES CULTURALES

En Argentina la ley 26306, encuadrada en el Régimen del Registro del Patrimonio Cultural, establece, a partir del año 2007, que los meteoritos y demás cuerpos celestes que se encuentren o ingresen en el futuro al territorio argentino, su espacio aéreo y aguas jurisdiccionales son bienes culturales en los términos del primer párrafo del artículo 2 de la ley Nº. 25197. Lo cual da a entender que hubo alguna demora en darle importancia a estos cuerpos celestes desde el estado nacional.


METEORITOS "CAIDOS"

EN RAFAELA

De acuerdo a la tabla de meteoritos elaborada por la rafaelina Blanca María Stoffel en Huatumpampa o Campo del Cielo, Resumen de antecedentes históricos sobre el Aerolito del Chaco y Actuación de la Comisión Científico Argentino-Norteamericana (1962-1968) (2ª parte) publicada en 1998, en Rafaela se encontrarían 2 meteoritos pertenecientes a Campo del Cielo, uno llamado Silva, descubierto en 1959 por Pedro Silva en el Chaco, de 132 kg, donado por el maestro de la localidad de Gancedo, Sr. Aquino, al Museo Histórico Municipal de Rafaela. Y el otro descubierto por Blanca Stoffel, año 1963, en campo Lorincz, Colonia San Luis, también provincia de Chaco.

Luego de visitar los respectivos lugares pude corroborar la existencia de ambos objetos extraterrestres presentes en nuestra ciudad.

Respecto al meteorito de Silva o también llamado de Las Víboras, de acuerdo al material proporcionado por el Museo Histórico Municipal de Rafaela y Blanca Stoffel, fue hallado por el Sr. Pedro Silva a 10 cm de profundidad, en el lote que ocupaba como arrendatario de la firma Córdiola, Cuesta y Cia. Donado al Museo por el Ing. Juan Báscolo y el Arq. Marcos Serverín, que junto a Blanca Stoffel, Theodore Bunch, la geóloga argentina Luisa Villar y otros, formaron parte del equipo de investigación presidido por el eminente William Cassidy, que exploró Campo del Cielo en la década del 60, financiado con fondos norteamericanos. La primera reunión de Cassidy, Bunch y Villar con los rafaelinos se desarrolló en la casa del Arq. Severín.

Técnicamente, el de Silva, es un siderito compuesto de hexaedrita, una aleación de hierro al 97% con 3% de níquel. Y según la nota enviada por los donantes del meteorito el 23 de octubre de 1964, el meteorito de Silva o de Las Víboras se llama así por ser este el paraje o lugar donde fuera hallado.

Estos meteoritos que parecen simples piedras, conllevan información que podrían permitir brindar luces sobre los misterios del universo.

Autor: Fernando Algaba

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