BRUSELAS, 5 (AFP-NA). - Decenas de miles de personas se
manifestaron este viernes en Bruselas para denunciar las políticas
de austeridad y de recortes en Europa, una demostración de fuerza
de los sindicatos que piden medidas alternativas y que dejó una
treintena de heridos.
La primera "euromanifestación" del año, convocada por la
Confederación Europea de Sindicatos (CES), reunió a cerca de
52.000 personas de 21 países, según sus propios datos, entre ellos
militantes de sindicatos de países como Francia, Polonia y
Alemania. Según la policía fueron 25.000 los asistentes.
Unos enfrentamientos estallaron entre la policía y estibadores
de Amberes y Gante, que se apoderaron de la cabecera del desfile y
lanzaron proyectiles a los integrantes de las fuerzas de seguridad.
La policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para
disperar a los más radicales. Al menos 28 personas, incluidos tres policías, resultaron
heridas, según la policía.
Nueve manifestantes fueron ingresados,
incluida una mujer "gravemente herida en la cabeza" por una piedra
y que iba a ser operada.
Entre las fuerzas de seguridad, una policía recibió un adoquín
en la cabeza, un agente un proyectil en el vientre y otro en la tibia.
La policía no tenía informaciones sobre el estado de salud de
un sindicalista que recibió un adoquín en la cabeza lanzado a más
de 20 metros de distancia y cuyas imágenes, impresionantes,
circulaban por internet.
La manifestación salió de la estación del Norte y recorrió los
bulevares de la capital belga hasta llegar al barrio donde están
las instituciones europeas.
La mayoría de los manifestantes, entre los que destacaron los
trabajadores griegos, uno de los países más afectados por la
crisis, desfilaron sin incidentes, gritando consignas y lanzados
petardos.
"Medidas de austeridad = pobreza duradera", "Pueblo, no lucro",
se leía en las pancartas.
"Nuestro mensaje es simple pero los responsables europeos no lo
quieren escuchar. Sus políticas contra la crisis han agravado en
realidad la crisis social y económica", afirmó la secretaria
general de la CES, Bernadette Segol.
Según Emanuela Bonacina, una portavoz de esta confederación, el
objetivo de la manifestación era "abrir un nuevo camino en Europa,
sin austeridad" y pidió a los ciudadanos que en las elecciones
europeas del próximo 25 de mayo voten por candidatos "que
cambiarán la manera cómo está dirigida la Unión Europea".